El plan para proteger el Tunari está estancado desde hace cuatro meses
El plan para proteger el Parque Nacional Tunari de los incendios forestales está paralizado desde hace cuatro meses en la Gobernación.
Desde agosto, después del siniestro en Pacolla, Sacaba, que arrasó 344 hectáreas, la Gobernación dilata el patrullaje militar por falta de recursos y coordinación con las siete alcaldías del eje.
La primera experiencia de patrullaje militar se realizó en 2016, en el lado de Sacaba. Entonces, los soldados trabajaron en condiciones precarias y el servicio se tuvo que suspender. Sin embargo, su presencia evitó incendios de magnitud en el parque.
La última vez que el Gobernador habló del patrullaje fue a principios de noviembre. Dijo que se gestionaba contar con patrullaje permanente en el parque, pero no se difundieron los avances.
Ayer, después del voraz incendio en Andrada, la secretaria de la Madre Tierra, Soledad Delgadillo, anunció que pedirán un plan más sencillo a la Séptima División de Ejército para implementar el patrullaje militar en el parque.
El exdirector del Parque Nacional Tunari, Carlos Espinoza, declaró antes que no se cuenta con un buen número de guardaparques para atender estas contingencias. La pasada semana se designó a un nuevo director, Héctor Bejarano, quien dijo que espera el informe de su antecesor para ver qué acciones tomará, especialmente contra los loteamientos.
Fuego duró tres días
El incendio en el Tunari que consumió unas 270 hectáreas durante tres días no se sofocó rápido por la falta de coordinación. Mientras unas zonas recibían mucha atención, otras se descuidaron.
A eso se suma que el piloto del helicóptero con una bolsa de agua (Bambi Bucket) echaba el líquido a su criterio, sin coordinar con Bomberos. El fuego comenzó el sábado en la mañana y recién se controló ayer a mediodía.
Ante la falta de un sistema de comunicación o handies, la Unidad de Gestión de Riesgos (UGR) de la Gobernación, UGR de la Alcaldía, Bomberos, SAR-FAB y cisternas de la Alcaldía no coordinaron sus acciones y dispersaron esfuerzos. En el parque tampoco hay señal de teléfono.
El jefe de Operaciones del SAR-Bolivia, Alexander Antezana, coincidió en que la falta de coordinación fue la principal causa para la poca efectividad de apagar el incendio pese a que la institución movilizó 25 bomberos el sábado, 50 el domingo y 10 ayer.
“Para este tipo de situaciones es la Gobernación quien debe activar el Centro de Operación de Emergencias (COE), de acuerdo a un sistema de comando de incidentes. Lo tenemos mucho en papeles, se ha discutido mucho en reuniones, pero no se lleva a establecer hasta el día de hoy”, indicó.
“Toda la gente se fue a ciertos puntos de incendio, causando que tengamos poca atención en algunos lados y demasiada atención en otros. En estos momentos, por ejemplo, no puedo hacer contacto telefónico con personal de la Alcaldía porque no hay señal, y eso que se repite absolutamente en todos los incendios y desastres grandes que tenemos”, explicó Antezana.
Falta de equipo
La falta de equipo adecuado para que Bomberos y voluntarios puedan apagar el fuego fue otra gran limitante. Más de 50 soldados tuvieron que apagar el fuego con ramas y sin ninguna protección.
Pero los Bomberos también improvisaron usando ramas y exponiendo sus vidas sin ningún tipo de protección. “Necesitamos mochilas de agua de última generación, tenemos de plástico, como fumigadores. Eso, más que ayudarnos, cansa al personal en este trabajo tan esforzado al subir la serranía. Matafuegos ya no tenemos, estamos improvisando, usando ramas o herramientas que nosotros mismos hemos fabricado o reacondicionado”, dijo Flores.
Ante esta situación, cuatro bomberos resultaron heridos a causa de quemaduras, intoxicación y caídas.
“La intoxicación por la inhalación de humo es frecuente, no tenemos los purificadores de aire, simplemente estamos con barbijos, los que son para un solo uso, por la carencia que hemos tenido”, indicó el Director de Bomberos.
“Hay deficiencia, necesitamos un sistema de comunicación global; pero, bueno, parece que todavía no hay la voluntad económica de poder facilitar esto y seguimos tropezando con los mismos problemas”, manifestó Antezana.
Ayer por la tarde, la Secretaría de Salud de la Alcaldía atendió a 200 personas con afecciones por la humareda. La mayoría son niños.
TRES PUNTOS FUERON CONTROLADOS AYER
El fuego en el Parque Tunari que comenzó el sábado en el kilómetro 14, quebrada Andrada, se reactivó ayer en los kilómetros 8, 10 y 14 de la reserva, cuatro carros cisternas, 30 bomberos, 10 voluntarios del SAR-Bolivia y el helicóptero con una bolsa de agua (Bambi Bucket) sofocaron el incendio.
Las dificultades continuaron porque los carros cisternas de la Alcaldía no tenían mangueras ni presión para enfriar con eficacia la zona. Sólo el SAR Bolivia contaba con dos cuadratraks y un pequeño jipe equipado con tanques de agua y mangueras de alta presión que les permitió acceder a lugares accidentados. Pero había cañadones donde sólo se podía ingresar a pie, lo que impidió el control total del fuego.
LA POBLACIÓN FUE AFECTADA POR EL HUMO
En la comunidad exfundo Andrada, al menos 150 niños y 50 adultos fueron atendidos por problemas respiratorios e infecciones oculares causados por el humo del incendio el Parque Nacional Tunari durante tres días.
La Alcaldía envió a la zona dos ambulancias y cinco médicos de la Secretaría de Salud. También se entregaron 20 cajas de barbijos y colirio para la infección ocular a los padres de familia.
El secretario de Salud, Enrique Torrico, señaló que la brigada visitará la zona de acuerdo a las afecciones de los pobladores. También se recomendó a los pobladores que consuman leche y agua para contrarrestar los efectos del humo que inhalaron en los días del incendio.
OPINIONES
"El piloto (del helicóptero) lo define, ve de arriba y lo echa. Debería coordinar por lo menos por radio, él echa donde quiere, sigue echando donde no se necesita el agua". Nelson Flores. Director de Bomberos
"Es una pena que estén matando uno de los pulmones más importante de nuestra ciudad. He estado desde el domingo apoyando, sí hay riesgo. Soy voluntario desde mis 12 años, ahora tengo 15". gustín Justiniano. Bombero voluntario del SAR
URGE SENTAR PRESENCIA, EMPRESAS PREOCUPADAS
“Se necesita mayor presencia institucional. El Sernap no tiene recursos para contratar más guardabosques”, dijo la secretaria de la Madre Tierra, Soledad Delgadillo. Siguió: “Con los militares se tienen que hacer gestiones todos los años para que ayuden a patrullar y a veces no podemos cumplir sus exigencias”.
A esto se suma que los municipios no apoyan. La mayoría alega que es tarea del Sernap. Por otro lado, el presidente de la Federación de Entidades Empresariales de Cochabamba, Javier Bellot, dijo que hay “tres cosas que necesita el parque: un plan de manejo, otro integral y de emergencias de control y monitoreo”. Anticipó que sugerirá acciones.
HAY NORMATIVAS, PERO NINGUNA SE CUMPLE
La Ley 449 de Bomberos indica que en este tipo de incendios se debe activar el sistema de comando con todas las instituciones, pero ésta no funciona.
La ley, en su artículo I, indica que la norma regula la organización, funcionamiento y coordinación de la Dirección Nacional de Bomberos, organizaciones de bomberos voluntarios y de equipos voluntarios de primera respuesta a emergencias.
“Es un tema con el que todavía estamos tropezando con la aplicación al 100 por ciento”, dijo el director de Bomberos de la Policía, Nelson Flores.
Por otro lado, está la Ley 602 de Riesgos que exige que los ministerios e instituciones cuenten con un plan de emergencia.
OPINIÓN
José Antonio Balderrama. Biólogo y ornitólogo
“El incendio se da en época de anidación; 10 especies de aves son las más afectadas”
En los bosques de kewiñas que se han quemado, reside una cantidad enorme de especies endémicas, como la monterita cochabambina (única en Bolivia), el pájaro de las kewiñas, el jilguero de pico grueso, que depende totalmente de esos árboles.
Hay unas 10 especies que están afectadas directamente, éstas comen, anidan, hacen todo entorno a estos bosques.
Lo malo es que justo ha iniciado la época reproductiva, muchas de ellas construyeron nidos, algunas de ellas ya han debido estar con huevos o polluelos que no pueden volar. Ellas están perjudicadas, van a tener que moverse a otro lugar, van a perder la época reproductiva. Las poblaciones reducen y tienen que moverse a otro bosque.
La monterita cochabambina habita sólo en el Parque Tunari, donde tiene unos 5.000 individuos.
Pero también hay lagartijas y culebras que habitan en la reserva y también son endémicas.
Conocer qué cantidad de especies están afectadas requiere de una investigación bastante grande, lo que sí es obvio es que todas las especies están afectadas.
Las kewiñas tardan muchos años en crecer, por lo que estos bosques demorarán muchos años en recuperarse, además esta especie es endémica en Bolivia.
Debe haber mayor protección, especialmente en estos bosques nativos, que tienen estas especies propias, ahora a dónde van a ir.



























