Autorizan estudio de impacto para la línea amarilla del tren
La Gobernación de Cochabamba entregó ayer la categorización ambiental para la línea amarilla del tren metropolitano y aprobó el estudio de impacto ambiental para que el Consorcio Tunari termine el proyecto que se adjudicó por 447 millones de dólares.
La línea amarilla del tren irá desde la zona del aeropuerto, la avenida Sajama, hasta El Castillo, el límite con Sacaba, por el borde del río Rocha, que está protegido por dos leyes nacionales.
El documento fue entregado a la Unidad Técnica de Ferrocarriles (UTF), del Ministerio de Obras Públicas, para que el estudio de impacto se ejecute en 12 meses, dijo el responsable de Control y Fiscalización Ambiental, Juvenal Torrico.
La categorización fue entregada en el plazo establecido después de que la UTF cumplió con la presentación del Certificado de Uso de Suelo emitido por la Alcaldía de Cochabamba.
Antes de la emisión de la licencia ambiental, la UTF debe presentar el estudio de evaluación de impacto ambiental analítico específico, que permitirá estimar los efectos que la ejecución de la obra podría causar al medioambiente.
“Nos han otorgado la categorización ambiental. Con esto, ya nuestros técnicos están con todas las posibilidades de preparar el estudio de evaluación de impacto ambiental analítico específico y someterlo a aprobación de la Secretaría de Medio Ambiente de la Gobernación, y con esto iniciar las obras de la línea”, manifestó el coordinador de la UTF, Augusto Chassagnez.
El Consorcio Tunari está conformado por Urbas, de España, y Molinari, de Suiza.
El tramo tendrá 6,8 km y bordeará el río
El proyecto del tren tiene tres líneas: la roja, que va a la zona sur; la verde, que va al valle bajo, y la amarilla, que irá por el río Rocha. Las dos primeras ya están ejecutadas al 100 y 95 por ciento.
El tramo de la línea amarilla tendrá una extensión de 6,8 kilómetros desde la intersección de la avenida Sajama hasta el límite de Sacaba, con siete paradas.
La UTF cuenta 410 millones de bolivianos para la obra. “Vamos a ir bordeando el río Rocha y vamos a atravesar (por encima) todas las estructuras del puente Hayna Cápac, Quillacollo, con la finalidad de preservar y no dañar las infraestructuras”, manifestó Chassagnez.


























