Auditoría detecta trabajo insalubre, alimañas y mal manejo en K’ara K’ara
Una auditoría ambiental realizada por la empresa Servidema SRL y presentada esta semana reveló que el botadero de K’ara K’ara genera contaminación ambiental significativa, con impacto directo en el agua superficial, subterránea, el aire y riesgos directos para la salud de la población, tras evidenciarse el manejo inadecuado de lixiviados, la emisión de partículas biológicas viables y la omisión de controles ambientales.
El informe identifica indicios de responsabilidad administrativa e incluso penal por parte de los responsables del botadero, debido al incumplimiento de la normativa ambiental.
Riesgos
Las operaciones se realizan sin condiciones técnicas ni sanitarias, exponiendo a trabajadores y personas.
Según el informe, el grupo de mujeres que se dedica a la segregación de residuos no tienen un empleo formal y carece de beneficios laborales, como seguro médico, lo que las expone directamente a riesgos físicos, químicos y biológicos. Trabajan en un ambiente insalubre, rodeadas de vectores, malos olores y contaminantes, lo que afecta su salud y dignidad.
La falta de medidas de bioseguridad y de control ambiental convierte al botadero en un espacio de alto riesgo sanitario, tanto para quienes trabajan como para las comunidades. La auditoría confirma la proliferación de alimañas y la emisión de microorganismos (hongos, bacterias, esporas), que se dispersan por el aire.
Lixiviados
Uno de los hallazgos más graves es el mal manejo de lixiviados. El informe identifica desbordes, filtraciones y riego de vías internas con lixiviados sin tratamiento o incompleto. Además, el sistema de tratamiento biológico presenta fallas y las lagunas operan por encima de su capacidad, lo que incrementa el riesgo de rebalses e infiltraciones.
Agua contaminada
Los análisis evidenciaron la contaminación de aguas superficiales y subterráneas, con parámetros que superan los límites permitidos por la normativa ambiental.
Se detectaron niveles elevados de materia orgánica, sustancias químicas y bacterias, lo que confirma la infiltración de lixiviados y la degradación de la calidad del agua, incluso fuera del área directa del botadero.
Falta de control
El informe señala la omisión de monitoreos ambientales y la falta de información oportuna a la Autoridad Ambiental Competente, lo que habría impedido la adopción de medidas preventivas. También, se reporta que el botadero constituye un foco de proliferación de especies exóticas invasoras, como la rata negra, el ratón común, la liebre europea, perros y gatos.
La acumulación de residuos favorece la presencia y reproducción de vectores de enfermedades, tales como moscas y mosquitos, generando riesgos para la salud.
Desde el punto de vista legal, se identifican indicios de responsabilidad administrativa y la posibilidad de responsabilidad penal por el incumplimiento de la normativa. La auditoría concluye que el botadero de K’ara K’ara representa un riesgo ambiental y sanitario persistente, producto de malas prácticas operativas.






















