El regreso de J.K. Rowling: Harry Potter y el legado maldito
El fenómeno mágico que conquistó desde que la primera adaptación cinematográfica llegó a los cines el 2001, regresó el año pasado a través de una obra de teatro escrita por la misma autora de los libros, J.K. Rowling, junto a Jhon Tiffany y Jack Thorne. Desde entonces esta nueva historia del héroe mago y sus amigos se mantiene entre los best-sellers de diversidad de países, a casi medio año de su publicación.
El libro “Harry Potter y el legado maldito” gira en torno a la historia de este popular personaje luego de 19 años después de los acontecimientos narrados en el octavo libro de Rowling. Potter ya no es un estudiante ni mucho menos un adolescente. Ya es padre y fiel empleado del Ministerio de Magia. El menor de sus hijos, Albus, se ve obligado a entrar a Hogwarts bajo la pesada sombra de quien salvó al mundo del tenebroso Voldemort.
El formato de la obra es pulcro, con lo estrictamente necesario sin perder los toques de humor y elocuencia que caracterizaban las anteriores obras. A través de puros diálogos los espectadores se adentran nuevamente en un mundo de magia y hechizos, sirviéndose de su imaginación para apreciarlos sobre el escenario.
Los personajes mantienen su personalidad, tanto virtudes como defectos, aunque son pocos los que realmente llegamos a conocer en esta nueva etapa. Los elementos que sorprenden parten desde las profesiones de los mismos hasta sus sentimientos. Para aquellos que leyeron la saga de Rowling desde el primer libro, les dará cierta nostalgia por los hechos pasados.
En cuanto al contenido, la historia llega a ser emocionante y cautivadora, sin embargo, un tanto forzada a mi parecer. Ciertos hechos que simplemente no encajan en los hechos precedentes y otros que llegan en momentos tan adecuados que resultan inverosímiles. Algo así como que la casualidad siempre está de lado de los protagonistas, que aún teniendo grandes conflictos y dificultades, se les facilita llegar a una solución en la que todos salen felices.
Creo que a esta historia de Rowling, que se enfoca tanto en hacernos comprender la lucha del bien contra el mal y de cómo la luz puede imponerse sobre las tinieblas, le hace falta algo de oscuridad. A lo mejor se debe al público al que está dirigido, pues es una obra familiar, particularmente dirigida a los niños.
En fin, requirió de gran esfuerzo y coraje proseguir con la historia de Potter luego de toda la expectativa que generó en todo el mundo. Me emociona profundamente que Rowling haya dado ese paso que pocos se atreven a dar, y que a la gran minoría les resulta favorable. Pese a mis observaciones, es una buena historia que espero ver pronto ya sea en obra o película y que recomiendo mucho su lectura, sobre todo a aquellos fans que temen “arruinar su infancia”. No lo harán.

























