Plazas de “food trucks” han ganado clientes con comida de calidad y a precios accesibles
Comida internacional y nacional, de calidad y a un bajo costo son las ofertas gastronómicas de al menos 10 plazas de comidas con carritos o “food trucks”, que atienden en diferentes partes de la ciudad. Los nuevos negocios quieren competir con reconocidos restaurantes de la ciudad y plazas de comidas como los que tiene los cines Norte, Center y el Hupermall, con la misma calidad y comodidad, pero a un costo más accesible y ofreciendo servicios adicionales, como espectáculos musicales en vivo, partidos de fútbol internacionales y de la liga nacional.
Los dueños de los carritos de comida son personas jóvenes que copiaron la idea de países vecinos. Muchos de ellos en el día se dedican a otras actividades laborales y en las noche hacen gastronomía como otra fuente de ingresos.
Los Flamers Food Trucks, Los Carritos, Q’Chevere Cochabamba, Garaje Fast Food, MiraMont FoodTruck, El Garaje-FoodTrucks, La Sansi, Food Park América, Food y Trucks y Food Truck El Prado son los negocios consolidados entre finales de 2018 y principios de este año y han tenido buena y rápida aceptación de la población, que acude a los lugares por la gran variedad de oferta culinaria.
En los próximas semanas se tiene prevista la apertura de Melchor Pérez Food & Drinks, Real Plaza Food Truck y Lincoln Plaza de Comidas.
Tacos, café, hamburguesas, comida china, coreana, árabe, brasileña, venezolana y peruana; parrillada, alitas de pollo, pizza, pastas, ensaladas, tablitas, salchipapas, pique macho, ceviche, frappés y api con pastel, son sólo algunas de las ofertas gastronómicas de estos carritos. En cada parqueo se pueden encontrar más de 20 ofertas y comida desde 7 bolivianos.
Este tipo de negocios ha hecho posible que la comida gourmet llegue a todos los sectores de la población.
“Es como comer en un restaurante, con todas sus comodidades, pero a precio módicos. Contamos con refrigerador, se cuida la higiene. La idea nace de concentrar en un solo lugar diferentes carritos para la comida de las personas”, dijo el propietario de Melchor Pérez Food & Drinks, Dennys Ríos Vallejos.
Estos patios van más allá: hacen mucho uso de las redes sociales para promocionar sus servicios y algunos tienen wi fi.
Es el caso de La Sansi, que es la única de las 10 plazas de “food trucks” que ofrece wifi y pronto instalará enchufes para que sus clientes carguen sus celulares. Pero La Sansi se diferencia de las otras plazas de comidas porque está destinada a estudiantes de la Universidad Mayor de San Simón (UMSS) y atiende todo el día, en cambio las otras sólo atienden por las noches.
“No nos imaginamos la buena respuesta de la gente; tuvimos que aumentar mesas y sillas, porque había mucha gente que se quedaba parada. El 70 por ciento de mis clientes son estudiantes; el 20 por ciento, médicos, y el resto, vecinos de la zona”, dijo el propietario, Frank Jaldín.
Pero la idea cayó tan bien en la zona de la calle Pasteur entre Aniceto Arce y Colombia, que todo el lugar está lleno y hay 20 gastronómicos en lista de espera para vender su comida en La Sansi, por lo que el propietario tiene planeado abrir La Sansi 2.
“Teníamos el terreno y muchos querían alquilarlo, así que definimos hacer caer la estructura para ofrecer espacios en nuestra plaza de comidas a quienes lo habían solicitado”, dijo la propietaria de La Sansi, Claudia Jordán.
El Gringo, Santa Jeta, BraSanta, Mr. Papas, Mr. Shoripan, Soberbio, Pausa y Dragón Xpress, Tripeando, Green Keya, La Falla, La Chorizeria, Coxinas, La Isla, Gabtsuba, Fried Chicken y Ta Chingón son algunos de los nombres llamativos que los jóvenes propietarios se eligieron para llamar la atención de los comensales.
Jordán indicó que cada propietario de los carritos invirtió unos 15 mil bolivianos.
El mayor gasto son los carritos, que pueden costar hasta 2 mil dólares, por eso muchos los alquilan.
CARROS OFRECEN COMIDA GOURMET
“Food truck” es un término en inglés que quiere decir camión de comida. Se trata de un vehículo grande acondicionado para elaborar y vender comida callejera. Se preparan alimentos congelados o precocinados; otros cuentan con cocinas.
El camión restaurante está asociado con distintos tipos de comida rápida, pero a partir de 2009 algunos cocineros de California (Estados Unidos) cambiaron el concepto hacia restaurantes itinerantes con platos más elaborados, difundiendo su localización en las redes sociales. Desde entonces han surgido opciones que ofrecen platos gourmet y una amplia variedad de especialidades, lo que ha incrementado la popularidad de este tipo de servicios.
INGENIEROS EN EL DÍA Y COCINEROS POR LA NOCHE
REDACCIÓN CENTRAL
Los ingenieros comerciales Aldo Pericón y Gustavo Celis manejan el área de marketing y el área comercial en una empresa por el día, tienen 27 y 28 años respectivamente, pero en la noche se dedican a la venta de alitas en el Food Park América.
La Falla es el nombre de su negocio y, aunque no son chefs profesionales, experimentaron con varias salsas y sabores, y ahora su comida es la más solicitada en el lugar.
“Siempre hubo la inquietud de emprender un negocio. Mi socio y yo somos ingenieros industriales, se dio la oportunidad de entrar con un ‘food truck’, que está muy de moda, porque s toda la gente y al cochabambino en especial le gusta comer algo rápido, de calidad, algo diferente, harto. Entones ofrecemos calidad y cantidad”, dijo Celis.
De las recetas de los ingenieros, la salsa barbacoa picante es la más solicitada. Antes de tener el ‘food truck’, los amigos ya vendían sus alitas a pedido. “Hemos pasado algunos cursos y tenemos muchos amigos chefs. Hemos ido mezclando, probado y al final hemos llegado a un sabor que nos gustó mucho”, indicó pericón.
Es el caso también de Ramiro Mendoza, quien, con 20 años, tiene un carrito de comida en El Prado Food Truck; él también vende comida por la noche y en el día tiene otra actividad laboral.
“Siempre tuve afición al a comida y siempre tenía el desde de plasmar algo grande, esto para mí es algo grande. Me está yendo bien y estoy muy feliz con el lugar, porque es una zona muy céntrica”, dijo.
Si bien muchos son jóvenes emprendedores en los “food trucks”, también hay grandes restaurantes que ofrecen su comida en carritos, pero con otro nombre por tema de impuestos.

























