Sube en 3% el número de empresas en 2019, pero hay riesgos por desaceleración
El número de empresas en Bolivia entre enero y octubre de 2019 llegó a 326.497, un 3 por ciento más que las 315.868 registradas en la gestión 2018, según datos del informe de rendición pública de cuentas 2019 del Ministerio de Economía.
Especialistas afirman que la incorporación de nuevas empresas representa un síntoma positivo para la economía, pero identifican riesgos de quiebra debido a la desaceleración económica, por lo sugieren al Gobierno generar políticas de incentivo en el ámbito tributario.
Según el documento, en los primeros 10 meses de 2019 se crearon 16.011 empresas, mientras que 5.382 cancelaron sus matrículas. Las cifras muestran un notable incremento de empresas, sobre todo en los últimos años: en 2012 eran 153.792; en 2014, 257.564; en 2016, 284.271.
En opinión del economista Alberto Bonadona, en términos generales, el aumento de empresas es un dato importante para la economía del país porque muestra que el sector privado tiene interés de invertir y generar emprendimientos. Sin embargo, afirma que, en las condiciones actuales de desaceleración económica, “uno no podría estar seguro de que estos emprendimientos van a ser exitosos”.
“Es posible que haya más quiebras de estas empresas si no se generan condiciones favorables para permanecer en el mercado”, indica.
Bonadona mencionó que las empresas que se incorporan al mercado son, en su mayoría, unipersonales, y que éstas son golpeadas con mayores exigencias impositivas. “No pueden declarar pérdidas, lo cual es tremendamente nocivo para ese tipo de empresas. Cualquier otra empresa puede tener pérdidas, menos las unipersonales”, agrega.
Por su parte, el vicepresidente del Colegio de Economistas de Santa Cruz, Juan Pablo Suárez, considera vital para la economía del país la incorporación de nuevas empresas, sobre todo pymes, que generan más del 60 por ciento de las fuentes de empleo.
Sin embargo, Suárez observa que muchas empresas aún permanecen en la informalidad y que esto ocurre por la burocracia y las dificultades para la legalización. Indica, además, que el nuevo Gobierno debe generar condiciones e incentivos para que surjan más emprendimientos.
“Si se desburocratiza y se facilita la obtención de la formalización de una empresa, la gente automáticamente va a empezar a crear empresas”, dice Suárez, a tiempo de mencionar que, por ejemplo, un incentivo sería liberar del pago de impuestos durante el primer año, periodo en el cual el inversionista destinará fuertes recursos económicos a la adquisición de maquinaria e infraestructura.
El número de empresas en 2005 era de 64.632. En 2010 subió a 116.855 y en 2015 bordearon las 270.000
CIERRE DE EMPRESAS ES ALGO NORMAL
El vicepresidente del Colegio de Economistas de Santa Cruz, Juan Pablo Suárez, afirma que el cierre de empresas no necesariamente representa un signo adverso. Menciona que una de cada dos empresas en el mundo cierran antes de haber cumplido su primer año de funcionamiento.
Añade que el cierre de un emprendimiento no obedece en todos los casos a quiebra o deudas, sino a diversos factores.
Agrega que tanto el cierre como la apertura de una empresa es algo normal. Sin embargo, en la actualidad, el cierre de empresas en el país también está vinculado a la desaceleración económica.





















