Tarata lucha por conservar sus joyas
La historia de tres presidentes de la República y un protomártir de la Independencia, el cráneo de Melgarejo rescatado de un cementerio de Perú y encriptado en el templo de San Pedro, un órgano gigantesco de la época de la colonia que amenaza con convertirse en polvo, el puente de Melgarejo, junto al viejo ceibo, el edificio que hizo de sede del regimiento de Melgarejo, cuarteado por los herederos de antiguos propietarios son algunas de las joyas históricas y arquitectónicas que la población de Tarata trata de conservar ante el paso del tiempo, la falta de apoyo y la indiferencia de políticas nacionales de conservación.
Tarata es una de las pocas poblaciones del valle alto, cuyas joyas arquitectónicas e históricas subsisten, pese a la permanente batalla contra el avance desenfrenado de la arquitectura contemporánea. ¿Por cuánto tiempo más? Es la pregunta que queda flotando mientras el tiempo y la urbanización siguen carcomiendo las joyas.
Denominada Villa Madrid, durante la colonia, esta población posee cinco declaratorias de monumentos a nivel nacional y podría postular a nivel mundial como patrimonio de la Unesco, si reuniera los requisitos de preservación, conservación y valoración.
Uno de los ejemplos más críticos son las reestructuraciones a las que fue sometido el Convento de San José de los Franciscanos, el cual ha perdido por la intervención casi todo su valor arquitectónico y artístico por el cual fue declarado Monumento Nacional.
El pueblito tradicional, impregnado de olor a tostado, chicha y leña encendida, se caracteriza por sus callejones en Y (para cortar los vientos) y las edificaciones que datan de las épocas colonial y republicana.
La causa principal del deterioro de las viviendas es que son vendidas a otros propietarios, cuyos conceptos del patrimonio no están vinculados al entorno. Otra causa es la rentabilidad, pues muchos edificios han sido demolidos para utilizar el espacio funcional.
Tarata es llamativa desde que uno llega a la plaza principal o Aroma, donde, entre palmeras y jacarandás, destacan los bustos de los ex presidentes René Barrientos, Mariano Melgarejo y Luis Quintín Mendoza, además del monumento al protomártir Esteban Arze.
Otros sitios llamativos son el Puente de Melgarejo, muy pintoresco, junto al ceibo; la Iglesia de los Mestizos y Campesinos; el Convento Franciscano, llamado también el Templo de San Severino o Iglesia de San José, con restos del Santo de Tarata; el Cerro de San Miguel, donde se encontraron yacimientos de restos cerámicos de la cultura precolombina en grandes cantidades.





























