Cívicos paran para respaldar a Mérida
Quillacollo vivió una jornada irregular por un paro cívico para respaldar al alcalde Eduardo Mérida, procesado por una presunta falsificación de su libreta militar.
La medida se cumplió parcialmente, ayer. Las organizaciones resolvieron retomar su movilización el próximo miércoles.
Los cívicos se movilizaron desde las 05:00, pero no contaron con el apoyo del transporte.
La policía resguardó los puentes desde muy temprano y movilizó a 500 uniformados para evitar el bloqueo de la avenida Blanco Galindo por ser parte de una carretera internacional.
Los manifestantes que intentaron apostarse en los puentes Huayculi y Tacata fueron gasificados y dispersados con chorros de alta presión del carro antidisturbios Neptuno.
Después de un cabildo, los dirigentes de Control Social determinaron realizar un cuarto intermedio en las medidas de presión hasta el próximo miércoles, fecha prevista para la audiencia de medidas cautelares contra Mérida por la presunta comisión de delitos electorales.
El representante de Control Social de Quillacollo, Freddy Maldonado, dijo que “la policía ha recibido órdenes de La Paz de no permitir el bloqueo. Nosotros hemos intentado bloquear desde las 05:00, pero nos han amedrentado, dispersado y gasificado”.
“Queremos que se respete la democracia, el voto ciudadano y que todos los procesos que se han instalado contra el Alcalde se dejen sin efecto. Nos duele mucho que el transporte no haya acatado el paro y si no se repliegan los consideraremos traidores a Quillacollo”, indicó el responsable de Comité Político, Jorge Nicolás.
Por otro lado, un sector de los comerciantes dijo que apoyó la medida porque debía pagar una multa de 100 bolivianos. “Ya tengo mi ficha, pero nos han dicho que van a llamar lista más tarde, por eso me estoy quedando”, dijo una vendedora.
Otras personas perjudicadas rechazaron el paro y aseguraron que Mérida gobierna de una forma déspota y no toma en cuenta a los concejales, por lo que le han quitado su respaldo.
PERSECUCIÓN Y CONFRONTACIÓN
El alcalde de Quillacollo, Eduardo Mérida, reiteró que hay intereses políticos para sacarlo del cargo y dijo que el paro fue una iniciativa ciudadana. Volvió a señalar que el dirigente vecinal Álvaro Zamorano “tiene todo planificado con jueces y fiscales para que me detengan y así puedan manejar Quillacollo él, el diputado Lucio Gómez y el concejal Víctor Osinaga”.
El presidente del Concejo Municipal, Víctor Osinaga, rechazó que los tres procesos que presentaron contra Mérida sean políticos, sino por irregularidades. Pidió al Alcalde dejar de buscar la confrontación y trabajar coordinadamente con los legisladores.
En tanto que el presidente de la OTB Villa Moderna, Álvaro Zamorano, dijo que no pertenece al MAS y denunció al Alcalde porque “este señor tiene problemas incluso con su familia, porque fue ella la que me entregó la documentación. Yo lo denuncié, porque no es posible que una autoridad actúe de forma ilegal”.
























