Usuarios diversifican su forma de acceder al agua
La escasez de agua en Cochabamba y las dificultades para acceder a la red pública han provocado que los pobladores creen sus formas de provisión. La investigación que el Instituto de Estudios Sociales y Económicos (IESE) de la UMSS ha desarrollado en la región metropolitana identificó ocho tipos de sistemas en el municipio de Cercado que se pueden englobar en tres grupos: la red municipal de Semapa, los comunales y los carros aguateros.
Los llamados comunales comprenden pozos, ríos, vertientes, tajamares, la venta en bloque, los tanques barriales y los mixtos.
Un rasgo de este grupo es que son sistemas autogestionados con directorios conformados por usuarios y accionistas. Por lo general se organizan en asociaciones, comités, juntas y cooperativas. (Ver infografía).
En cambio, Semapa es una empresa municipal con un directorio compuesto por representantes de la Alcaldía, la Gobernación, el Ministerio de Medio Ambiente y el Colegio de Profesionales, comparó el investigador del IESE, Fernando Salazar.
Los usuarios no tienen ninguna representación a pesar que en después de la “Guerra del Agua” se intentó elegir representantes por distritos. La iniciativa fracasó porque los delegados cobraron dietas por encima de lo permitido y fueron procesados.
El gerente de Semapa, Gamal Serhan, dijo que está de acuerdo con la representación ciudadana, siempre que tenga legitimidad y no que 200 personas elijan al representante de miles de usuarios.
Salazar advirtió que las diferencias en la composición del directorio provocan que Semapa responda a las líneas políticas del partido de turno antes que a las necesidades de los usuarios.
Otra diferencia entre el sistema municipal y los autogestionados es la cobertura. De acuerdo con el IESE, Semapa cubre el 65 por ciento de la población. La empresa sostiene que llega al 64 por ciento de los usuarios.
Sin embargo, el acceso a la red de Semapa no garantiza la provisión de agua, debido al racionamiento en el periodo de estiaje. Se estima que la tercera parte de los usuarios complementa su demanda de agua con otros sistemas como carros cisternas y pozos.
Otra razón para que la población recurra a los llamados “multisistemas” es la calidad. Semapa varía la dotación a lo largo del año. En 2015, el 44 por ciento recibía agua pasando un día, el 28 cada día, el 22 dos veces por semana y 6 un día a la semana.
Diferencias en frecuencia y oferta del servicio
La dotación en los sistemas comunales es más regular. Se estima que el 86 por ciento recibe agua cada día y durante las 24 horas. El 13, pasando un día con frecuencia de seis a 12 horas por día. Y el 1 por ciento recibe dos veces por semana.
Sobre la cobertura territorial, Semapa tiene la concesión de todo el municipio de Cochabamba, pero su red abarca el 26 por ciento del territorio. Los sistemas comunales cubren el 41 por ciento con su propia red y un 33 por ciento se abastece de carros aguateros, según el estudio de Políticas Municipales para el Abastecimiento de Agua de la Región Metropolitana del IESE y CASA de la UMSS.
Otra diferencia es la oferta de agua. Semapa dispone habitualmente de 950 litros por segundo, pero esto varía de acuerdo con la época de estiaje. En tanto, los sistemas comunales tienen un conjunto un caudal aproximadamente de 700 litros por segundo, que bajan hasta un tercio en periodo de estiaje y mucho más con sequía.
Se estima que los carros aguateros llegan a tener un control de hasta 200 litros por segundo. Además, se tiene un mercado de agua embotellada, en sifones de 20 litros, de empresas privadas, cuyo volumen es desconocido.
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MISICUNI
• Semapa es considerada la única empresa operadora intermediaria que está en condiciones de distribuir el agua de la represa del Proyecto Múltiple Misicuni.
• Aún se estudia cómo serán incluidos los denominados sistemas comunales en la distribución y en el diseño que la empresa metropolitana del agua que pretende conformar.
• El único acuerdo que hay es la entrega de 700 litros por segundo a Semapa a partir de julio. La dotación de 700 litros de agua incrementará su oferta habitual de 940 litros, que incluye los 250 que ya recibe de Misicuni desde 2005.
ESTUDIO METROPOLITANO
Colcapirhua y calidad del agua
Gran parte del agua que se consume en Colcapirhua no es potable ni apta para el consumo, porque contiene metales y baterías, según la investigación de Políticas Públicas de Manejo de Agua en la Región Metropolitana del Instituto de Estudios (IESE) y el Centro de Agua y Saneamiento Ambiental (CASA) de la UMSS. El estudio estableció que la mayoría de los 192 pozos que abastecen de agua a Colcapirhua están contaminados y pueden provocar problemas de salud pública.
Precisa que la zona sur es uno de las más afectadas por su cercanía con el río Rocha. En la OTB California Sur, el agua contiene material fecal y en Sumunpaya baterías de otro origen.
Tensión por agua en Tiquipaya
El municipio de Tiquipaya es uno de los de mayor crecimiento en Cochabamba y comienza a sentir la tensión por el acceso al agua para consumo humano, según la investigación sobre Políticas Municipales para el Abastecimiento de Agua en la Región Metropolitana del IESE y CASA de la UMSS.
La misma advierte que la situación puede agravarse por la falta de nuevas fuentes de agua, la sobreexplotación de pozos y la demora en el acceso al agua del Proyecto Múltiple Misicuni. La oferta de 173 litros de agua por segundo disminuye en un 50 por ciento en la época seca y unos tres vecindarios se ven obligados a abastecerse de los carros cisternas.
Mayoría de Sacaba utiliza pozos
Los pobladores de Sacaba se abastecen de nueve tipos de sistemas de agua. Su principal fuente aprovisionamiento son los pozos que están administrados por cooperativas y asociaciones. Luego, están las vertientes, carros cisternas y la Empresa Municipal de Agua Potable de Sacaba (Emapas).
Estas formas de abastecimiento y otras cubren 221 Organizaciones Territoriales de Base (OTB) de Sacaba. El precio por metro cúbico de agua, 1.000 litros, varía de 1 a 3,5 bolivianos. Se estima que una familia que cubre su demanda de agua con pozos paga entre 10 y 50 bolivianos. El estudio fue realizado por el Instituto de Estudios Sociales y Económicos (IESE).





























