Perú va a las urnas entre dos opciones de derecha
El próximo presidente de Perú será descendiente de inmigrantes: el balotaje de hoy definirá si el honor recae sobre Keiko Fujimori, de raíces japonesas, o en Pedro Pablo Kuczynski, de ascendencia europea y cuyo padre huyó del nazismo.
Si las urnas ratifican el último sondeo de la firma Gfk del viernes, que otorga 50,3 por ciento de las preferencias a Keiko y 49,7 por ciento a Kuczynski, la hija del expresidente Alberto Fujimori, que gobernó con mano firme entre 1990 y 2000, tiene altas probabilidades de convertirse en la primera mujer en gobernar Perú.
Una eventual victoria de Keiko colocaría por segunda vez en la presidencia peruana a un candidato con raíces asiáticas, desde que en 1990 un casi desconocido hijo de japoneses, Alberto Kenya Fujimori Fujimori, le ganó al ya famoso Mario Vargas Llosa en una elección que consagró en política el rostro multicultural y mestizo del país.
Raíces alemanas
Y, si la suerte le sonríe, el veterano político, exbanquero de Wall Street y funcionario del Banco Mundial, Pedro Pablo Kuczynski, podría ser el primer peruano en llegar al poder con un singular lazo con el cine: está emparentado con el cineasta francés Jean-Luc Godard y la actriz estadounidense Jessica Lange.
De padre alemán de ascendencia polaca y madre franco-suiza, PPK, como le gusta ser llamado, ha manejado siempre con discreción su entorno familiar hasta que en 2011, cuando postuló por vez primera a la presidencia, se empezaron a filtrar algunos detalles de su intensa biografía.
Uno de ellos tiene que ver con su madre, Madeleine Godard, una maestra francesa que le inculcó el amor por la filosofía, la lectura y, sobre todo, la música, como él mismo lo ha recordado más de una vez.
Apoyo izquierdista
Hasta cierto punto la capacidad de la izquierda peruana para gobernar también se estará juzgando. Así, tenemos que, en las contadas oportunidades en que han formado parte de un Gobierno, es muy poco lo que han aportado.
En 1990, Alberto Fujimori tuvo el apoyo inicial de la izquierda, pero parece que no se entendieron porque, al primer cambio de gabinete, todos salieron siendo reemplazados por tecnócratas y empresarios con los cuales gobernó en sus dos mandatos.
Algo similar le ocurrió a Alejandro Toledo, ya que empezó con diversos ministros provenientes de la izquierda, y los primeros años de su Gobierno fueron bastante malos.
Recordemos las huelgas y conflictos sociales, el rechazo a la inversión –siendo el “Arequipazo” lo más álgido–, el continuo cuestionamiento al sector privado. En realidad, fue recién en la segunda mitad de su mandato, cuando puso a cargo de la mayoría de sectores a funcionarios bien capacitados y no politizados, que las cosas mejoraron.
Finalmente, la izquierda tuvo su tercera oportunidad con el actual mandatario, Ollanta Humala, y otra vez fracasaron. Nuevamente, en este caso, el reemplazo de políticos por tecnócratas demostró ser un giro que arrojó buenos resultados.
El premio Nobel de Literatura, Mario Vargas Llosa, ha participado activamente en las últimas campañas electorales. En el año 2001, por ejemplo, dio su apoyo a Toledo, quien derrotó a Alan García en la segunda vuelta.
En el 2006, en tanto, Vargas Llosa fue un férreo crítico de Humala, quien perdió en la segunda vuelta contra Alan García. El nobel declaró en más de una ocasión que el líder del Partido Nacionalista –hoy presidente– sería como gobernante un discípulo de Hugo Chávez.
Ya en el 2011, volvió a darle su apoyo a Toledo. En la segunda vuelta respaldó la postulación de Humala, quien derrotó a Keiko Fujimori en la segunda vuelta.
Para los comicios de hoy, el escritor apoya a Kuczynski.
Datos: Agencias e Internet
El sufragio en Bolivia
Al igual que en la primera vuelta, el consulado de Perú en Cochabamba habilitó cinco mesas de sufragio en las instalaciones del Rotary Club, donde votarán los peruanos que residen en los departamentos de Tarija, Potosí, Chuquisaca y Cochabamba.
José Luis Torres, cónsul de Perú en Cochabamba, informó que en esta ciudad 1.237 ciudadanos están inscritos para ejercer su derecho al voto en el recinto del Rotary Club de la avenida América, desde las 08:00 hasta las 16:00.
En Bolivia 6.067 peruanos están habilitados para elegir al Presidente y Vicepresidente del vecino país.
Torres manifestó que tomando en cuenta la legislación vigente el requisito para los votantes es el DNI (documento de identificación) habilitado con la dirección del domicilio en Bolivia.
El conteo de los votos se realizará una vez finalizado el horario establecido. Los resultados del escrutinio se entregarán a la Oficina Nacional de Procesos Electorales (Onpe) vía Internet y las papeletas físicas se enviarán por valija diplomática a la cancillería de Perú.
DESAFÍOS DEL NUEVO PRESIDENTE
Guerra contra sicarios y el crimen organizado
Tras superar dos décadas de guerra interna contra las guerrillas y el terrorismo(1980-2000), Perú saneó su economía y se convirtió en la estrella de Latinoamérica, acogedor para el turismo, la buena comida y las inversiones.
Con una economía en gran parte dolarizada es común ver en las calles a cambistas de dólares que, trabajando por años sin problemas, se han vuelto también blanco de la delincuencia.
La buena situación del país fue imán para atraer a delincuentes de países vecinos como Colombia, que los ha combatido con más dureza, aseguró a la AFP el especialista en seguridad César Ortiz Anderson.
“La delincuencia es dinámica, activa, incluso trabaja metiendo a sus parientes a la Policía. Está mejor armada”, agregó.
Se dan casos en el que las bandas operan dando órdenes desde las cárceles.
El actual Gobierno de Ollanta Humala declaró en emergencia varias ciudades del país, entre ellas el Callao, vecina a Lima, donde bandas de narcotraficantes se disputan a balazos la supremacía del territorio y de operaciones en esta provincia que alberga al primer puerto del país. Pero no ha sido suficiente.
Según un informe de la ONU a 2012, Perú tenía una tasa de 9,6 muertes intencionales por cada 100.000 habitantes, una cifra menor frente a Honduras (90,4), Venezuela (53,7) o México (21,5).
Propuestas
Mientras especialistas plantean una reforma total de policía y sistema judicial para sancionar eficazmente a la delincuencia, los candidatos para el balotaje han optado por medidas más efectistas.
La favorita Keiko Fujimori, ha dicho que podría activar a las Fuerzas Armadas y que construirá cinco cárceles enclavadas en los Andes, a 4.000 metros de altura para delincuentes peligrosos.
Una encuesta de marzo evidenció que un 30 por ciento de los ciudadanos cree que ella puede combatir la delincuencia, frente a un 13 por ciento de su contendiente, Pedro Pablo Kuczynski.
Este último, por su parte, ha planteado las penas acumulativas -hoy en Perú sólo se cumple la sanción penal más grave- y un sistema de cárceles de máxima seguridad pero productivas, con trabajos para los presidiarios.
Y mientras alguien tome las riendas, municipalidades están equipando a sus guardias con armamentos no letales, y los propios ciudadanos realizan campañas que invocan a “chapar a un choro” (detener un ladrón) para “dejarlo paralítico”, y también construyen rejas en sus barrios en un intento de frenar los asaltos.
LOS CONTENDIENTES
La hija que quiere ser presidenta
Keiko Fujimori | Fuerza Popular.
Perú va a las urnas entre dos opciones de derecha

De primera dama a los 19 años, Keiko Fujimori aspira a gobernar Perú, como lo hizo su padre Alberto, pese a la pesada mochila que le dejó y que puede ser de nuevo un lastre en los comicios.
La hija mayor del encarcelado expresidente Alberto Fujimori se halla a las puertas, por segunda vez, de ganar unas elecciones que podrían convertirla en la primera mujer en gobernar Perú, aunque debe atravesar un bosque de espinas para ello.
Favorita en todos los sondeos e impulsada por el peso de su apellido -que aún rinde réditos en las clases populares de Perú- Keiko ha emprendido hace una década una cruzada destinada a lavar el honor de su familia, salpicada por una serie de escándalos de corrupción que opacaron la gestión del jefe del clan.
Impenetrable y fría, ha reconstruido su imagen pública buscando transmitir nuevos valores, como tolerancia y paciencia, en un intento de distanciarse de la imagen de autócrata de su padre, quien el 5 de abril de 1992 dio un autogolpe con el que cerró el Congreso y tomó control de las instituciones del Estado reeligiéndose dos veces.
Para perpetuar la dinastía debió vencer resistencias dentro del fujimorismo, un complejo rompecabezas conservador donde confluyen empresarios, tecnócratas del libre mercado y cuadros de clase media que sueñan con que Perú recupere con ella la senda de la seguridad ciudadana y perpetúe el crecimiento económico, cuya primera piedra le atribuyen al Alberto Fujimori de hace 25 años.
Keiko, que en japonés significa “hija bendita”, ha pasado la mitad de su vida envuelta en política, a la que ingresó contra su voluntad, según confesó en una ocasión, por una conjunción de circunstancias familiares con un signo en común: la ruptura.
En 1994, a sus 19 años, la separación de sus padres, Alberto Fujimori y Susana Higushi, la propulsó a convertirse en primera dama, la más joven de las Américas. Todo en medio de un trauma familiar: su madre denunció a hermanos y familiares del entonces presidente por comercializar donaciones provenientes de Japón destinadas a personas pobres.
Sumido en un escándalo de corrupción, su padre renunció a la presidencia en noviembre de 2000 con un fax desde Japón. Ella optó por quedarse en Perú y enfrentó acusaciones por presuntos malos manejos de fondos públicos en el pago de sus estudios en Estados Unidos. Salió limpia, y ese episodio le cimentó una imagen corajuda. Ella dio la batalla, cuando hasta los hermanos de su padre se convertían en prófugos de la justicia.
Madre de dos niñas, con esa veloz trayectoria pugnó en 2011 por la presidencia con Ollanta Humala en un balotaje. Sugerir el indulto a su padre le costó la elección presidencial.
“El flautista economista”
Pedro Pablo Kuczynski | Peruanos Por el Kambio.
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Conocido como “PPK” o “el gringo”, Kuczynski es un experimentado economista peruano de raíces europeas. Fue ministro de Energía y Minas en 1980 bajo el presidente Fernando Belaúnde, cuando fue cuestionado por eximir de impuestos a empresas extranjeras.
Fue miembro del directorio de varias empresas privadas del sector siderúrgico, minero y energético, hasta que en el 2001 volvió al sector público como ministro de Economía del entonces presidente Alejandro Toledo.
En 2011 fue candidato a la presidencia por el partido Alianza por el Gran Cambio, un grupo de varios partidos amigos del libre mercado. Quedó en tercer lugar detrás de su actual rival Keiko.
Ahora, a sus 77 años, se postuló por el partido Peruanos Por el Kambio (PPK), sin embargo, algunos sienten resquemor por su currículum empresarial y ven en él a un millonario criado en un ambiente pudiente que está demasiado maduro para gobernar.
El candidato además es criticado por sus exabruptos como cuando acusó a su rival, la izquierdista Verónika Mendoza, de ser una candidata “media roja que nunca ha hecho nada en su perra vida” o a llamar ignorante a un periodista que le preguntó si renegociaría el contrato de exportación de gas.
Kuczynski es considerado como el candidato más preparado. Ha estudiado en las universidades de Oxford en el Reino Unido y Princeton en Estados Unidos, y trabajó en el Banco Mundial.
A Kuczynski se le reconoce haber sentado las bases para que la economía local registre una tasa de crecimiento promedio del 6 por ciento entre 2001 y el 2006, pero es criticado por supuestamente favorecer a un grupo de empresas extranjeras en un contrato de explotación y exportación del gas de Camisea.
De padre alemán y madre franco-suiza, el popular “PPK” es primo del director de cine Jean-Luc Godard y su vida ha sido de película: nació en Perú y acompañó a su progenitor, médico, en labores sociales en la selva del país, pero se educó en Reino Unido, Suiza y Estados Unidos.
En 2011 ya estuvo cerca de pasar al balotaje y hoy insiste nuevamente con PPK, que lleva sus iniciales.
Debió renunciar a su nacionalidad estadounidense -su esposa la ostenta- en medio del recelo de sus compatriotas, quienes temen que ello le pueda servir para huir de la justicia, como ya hizo el peruano-japonés Alberto Fujimori cuando vinieron mal dadas. Explota su imagen de experiencia, que los mercados valoran.
Ha integrado directorios de varias empresas, por lo que sus detractores temen que, de llegar a la presidencia de Perú, defenderá intereses particulares.
Con su movimiento, el derechista PPK, Kuczynski ofrece abastecer de agua potable a 10 millones de peruanos, una tarea que comenzó hace cinco años con su ONG Agua Limpia, y entre sus propuestas también está impulsar la economía peruana con un recorte de impuestos para pymes e inversores.





























