Harvey deja a Houston bajo agua y advierten que "lo peor está por venir"
HOUSTON |
Después de haber azotado la costa texana y acabar con la vida de al menos cinco personas, la tormenta Harvey dejaba caer hoy grandes cantidades de agua en el interior del estado de Texas, incluida su principal ciudad: Houston.
Los servicios de emergencia de la capital de la industria petrolera en Estados Unidos enviaron esta mañana un mensaje muy claro: "Si está huyendo de una inundación, no se quede en el ático como último recurso. Si los pisos más altos de su edificio se vuelven peligrosos... suba al techo" y "llame al 911 para obtener ayuda".
"La situación es grave y va a empeorar", advirtió a su vez el gobernador de Texas, Greg Abbott, en la cadena Fox News, asegurando que los daños ascienden a "miles de millones de dólares".
Hobby International, uno de los dos aeropuertos de Houston, anunció que todos los vuelos fueron cancelados por "la abundancia de agua en las pistas", mientras que el George Bush International operaba en forma limitada.
"Se están produciendo súbitas inundaciones, catastróficas, con amenaza de vida", advirtió el Servicio meteorológico nacional (NWS) en Twitter. "Es una situación extremadamente peligrosa! No viaje a menos que que se le diga".
La región de Houston/Galveston recibió más de 60 cm de lluvia en las últimas 24 horas, según el NWS. Su oficina en Houston estimó que las "inundaciones catastróficas van a empeorar y podrían ser históricas".
Porque nada ha terminado y según el último boletín del Centro Nacional de Huracanes (NHC), entre 38 y 63 cm de lluvia caerán en la zona de aquí al jueves.
El más potente huracán en azotar Estados Unidos desde 2005 y Texas desde 1961, fue degradado el sábado a tormenta tropical pero como avanza muy lentamente (a 2 km/h) dejará caer mucha agua sobre una misma región por varios días. Harvey tocó tierra el viernes como un huracán de categoría 4 -en una escala de 5-, pero sus vientos se han reducido a unos 75 km/h.
"Si salen, se ponen en peligro"
Los guardacostas, que han socorrido a una treintena de personas, dijeron el domingo en la mañana haber recibido más de 300 llamadas en la región de Houston, a la que movilizaron cinco helicópteros.
Con sus calles transformadas en ríos, las autoridades de esta ciudad de 2,3 millones de habitantes pidieron a los residentes quedarse en sus casas.
"No puedo ser más claro sobre la amplitud de las inundaciones en las rutas: si salen se ponen en peligro ustedes y a nuestros rescatistas", advirtió a los ciudadanos en un tuit el jefe de la policía de Houston, Art Acevedo.
La tormenta ha dejado a su paso por Texas carreteras sumergidas, casas sin tejado, carteles de señalización en el suelo y líneas eléctricas arrancadas...
Miles de personas han escuchado los llamados de evacuación. Según la Cruz Roja estadounidense, más de 1.800 personas se encontraban la noche del sábado en 35 refugios de Texas y Luisiana.
En Port Aransas, una de las primeras ciudades azotadas por el huracán, hay barcos que volaron y terminaron estrellándose en algún edificio.
En Victoria, un poblado al norte de Rockport, los habitantes quedaron impactados por la intensidad de la tormenta.
"Si hubiese sabido que iba a ser como fue, seguramente me hubiese ido antes", dijo a la AFP Robby Villa, mientras otros de sus vecinos se preocupaban por las inundaciones y crecidas de los ríos cercanos.
"Necesitaremos años para recuperarnos de este desastre", dijo a su vez el responsable de la agencia federal de situaciones de emergencia, Brock Long.


























