Macron dice que ataques en Siria no son solución
El presidente francés, Emmanuel Macron, reconoció ayer que los ataques aéreos contra instalaciones de armas químicas en Siria “no solucionan nada” del conflicto, pero se lanzaron por “el honor de la comunidad internacional”.
“Miremos nuestros principios a la cara y preguntémonos a dónde queremos ir. Estos ataques no solucionan nada, pero ponen fin a un sistema al que nos habíamos acostumbrado: De alguna manera, el bando del derecho se convirtió en el bando débil”, dijo Macron ante los eurodiputados.
El presunto uso de armas químicas el 7 de abril en Duma, un bastión rebelde cercano a Damasco donde perdieron la vida más de 40 personas, representó, para Reino Unido, Francia y EEUU, la violación de una “línea roja” por parte del Gobierno del presidente sirio, Bachar al Asad.
Por otra parte, los investigadores de la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas (OPAQ) llegaron ayer a la ciudad siria de Duma, 10 días después de un presunto ataque químico contra ese exbastión rebelde, aunque los países occidentales dudan de que se puedan hallar todavía pruebas en el lugar.
Laboratorio
Militares rusos informaron ayer que han encontrado en Duma un supuesto laboratorio rebelde con sustancias químicas, lo que incluye bidones de cloro y componentes para la fabricación de gas mostaza.
“Durante la inspección de la ciudad de Duma se encontró un laboratorio y un almacén con sustancias químicas”, dijo Alexandr Rodiónov, portavoz de las Tropas Rusas de Defensa Radiactiva, Química y Biológica, a los medios locales.
INSTAN AL DIÁLOGO EN SIRIA
El papa Francisco y el patriarca de la Iglesia ortodoxa rusa, Kiril, instaron ayer al diálogo en Siria para evitar un conflicto mundial.
“Llamamos a los líderes políticos a no permitir una mayor escalada de la tensión, evitar confrontaciones y tomar la senda del diálogo”, señalan en un comunicado conjunto que fue enviado a las agencias.
La nota advierte de que las “incesantes hostilidades” en Oriente Medio, que han segado las vidas de “miles de personas” y han obligado a “varios millones” a abandonar sus hogares, “amenazan con convertirse en un conflicto global”.
























