Un congreso dividido condicionará próximo Gobierno chileno
Ni el izquierdista Gabriel Boric ni el ultraderechista José Antonio Kast, que disputarán la Presidencia chilena el próximo domingo, tendrán mayoría propia en el Congreso: el actual escenario obligará a quien gane a forjar alianzas estables que den viabilidad a su proyecto, en un espacio fragmentado y presionado por la calle.
Es que los comicios del pasado 21 de noviembre no sólo definieron un balotaje marcado por posiciones antagónicas, sino además una dispersión de fuerzas políticas y la irrupción de otras nuevas al hemiciclo que darán particularidades al diálogo entre los poderes Ejecutivo y Legislativo para el próximo periodo.
Los 155 diputados y 50 senadores, mirados a nivel general, estarán distribuidos de forma equilibrada a partir de marzo de 2022: progresistas y conservadores se hicieron con una mitad en cada cámara, aunque sin grupos específicos hegemónicos.
Apruebo Dignidad, el pacto donde milita el abanderado frenteamplista Gabriel Boric, logró 37 diputados y 4 senadores; en cambio, el Frente Social Cristiano (FSC), conglomerado que sostiene a Kast, alcanzó 15 diputados y sólo un senador.


























