Confrontación-eufemismos
Si tácticas envolventes, ni ataques simulados, ni Sun Tzu, ni Carl von Clausewitz, la táctica gubernamental para encarar a la “oposición” es más sencilla: confrontación (de facto o “legal”) o apelar al carcaj de eufemismos (desarme o disfraz)
La estrategia del Gobierno proviene de las primeras décadas del siglo XX: “El paso no se debe aflojar. Por el contrario, debemos acelerarlo dentro de nuestros poderes y posibilidades… Aflojarlo significaría atrasarnos; y aquellos que se quedan atrás son derrotados… la vieja nación fue incesantemente derrotada por su atraso. Fue vencida por… los capitalistas, por el atraso militar, por el atraso cultural, por el atraso político… Estamos 50 o 100 años detrás de los países adelantados. Debemos superar ese atraso en 10 años. Lo hacemos o nos aplastan”. “El Socialismo es el campo de batalla dentro de cada territorio nacional entre una civilización dominante, el capitalismo… contra la civilización comunitaria… Marx la llamaba Comunidad Universal”. ”Las naciones… oprimidas por siglos, los movimientos sociales explotados por décadas no sólo han retomado el protagonismo histórico sino que… se han vuelto poder del Estado y hoy conducen el país. Se ha avanzado en 10 años más que en los 200 años anteriores. Pero no basta.” (Sin el color local, URSS, Bolivia; la primera cita es de, “Stalin: A Political Biography”, las otras de García Linera, 22-I-2015). Mao le dio un sello asiático al marxismo: “el marxismo debe tomar una forma nacional antes de que pueda aplicarse”
Retornando a la táctica: confrontación-eufemismos. Firmeza frente a sindicatos, intervención policial, juicios y descalificaciones (vende patrias, neoliberales), destituciones viciadas, amedrentamientos verbales y de facto, monopolio propagandístico. Los eufemismos con un maestro innegable, el vicepresidente: troskistas verdes (ecologistas intransigentes); izquierdismo de pasarela deslactosado (traducción apócrifa-idiotas que militan en partidos de izquierda, recitan manifiestos sin praxis); intercambio mundializado y comunidad planetaria (no explotación económica o globalización con lactosa; eso suena a cosmopolita y los socialistas prefieren internacional; plurinacional exige, mundializado/planetario).
“El rescate del intercambio metabólico vivificante entre ser humano y naturaleza practicado por las primeras naciones del mundo, por los pueblos indígenas, es la filosofía del Vivir Bien”. El “intercambio metabólico vivificante” hace de la globalización, mundialización y del mercado neoliberal, satisfacción de necesidades. Los eufemismos tienen doble filo. Las “luchas que estremecieron el continente” (llegaron a CNN), de las revoluciones de 2000 y 2001, y de 2003 y 2005 (guerra del agua y del gas; revolución y guerra, escaramuzas callejeras). Se apaciguan los ánimos, todo se resuelve en las urnas.
Se “indianiza” el Estado, por el origen del presidente boliviano y porque el bloque de poder se habría trasladado al indígena, y se inculca la democracia intercultural. Democracia intercultural fuerza un casorio abstruso para confrontar a la reconocida y “globalizada” democracia liberal (voto universal, elección de alternativas, y respeto de minorías, con total libertad)
El judo es japonés, como Sun Tzu, y para desarmar la confrontación se puede utilizar la fuerza del adversario. Los eufemismos son mucho más peligrosos, posiblemente no exista arma ni antídoto, podría ser útil la frase extraída de un panfleto: “el que la hiena sea muy inteligente no justifica dejarnos comer por ella”. S.O.S.
El autor es administrador de empresas.
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