La NEP a la boliviana
El Nuevo Modelo boliviano se esfuma con el gas y “la fiebre amarilla”, la capitalización al estilo chino, sólo el olor del dinero (intereses y réditos)
La NEP es la Nueva Política Económica implementada por Lenin en Rusia en 1921; tema tabú hasta Gorbachov en 1989, sin embargo, se habría reproducido en muchos lugares bajo el disfraz de Economía Socialista de Mercado y se multiplicaron las “nuevas versiones inéditas”; el “Nuevo Modelo Económico Social, Comunitario, Productivo” boliviano es una de éstas.
La NEP se consideró un “repliegue táctico”, una renuncia temporal al socialismo, la versión boliviana se considera un “despliegue táctico”, cimentar bases para moverse hacia el socialismo. La NEP no se limitó a dimensiones económico-sociales, incluyó dimensiones, político-institucional y cultural; asoció mercado y poder en una sociedad con diferentes formas de propiedad y de gestión económica en un experimento cultural e intelectual en un proyecto socialista. A la boliviana se engulle algunas ideas, el Nuevo Modelo plantea la reorganización de la producción y distribución, el “proceso de cambio”, un concepto empeorado por el trasfondo “descolonizador” y “ancestral”.
Los errores de los socialistas se reproducen, no reconocen la vitalidad de la sociedad capitalista que superó crisis globales y produjo tres revoluciones industriales: el uso de los combustibles fósiles, la comunicación de masas y la sociedad de la información. La NEP reconoció la importancia del mercado, las diferentes formas de trabajo y la propiedad mixta; el modelo socialista sólo resultaba exitoso como “contra poder”; los que lo adoptaron mordieron el polvo. Los autores del modelo boliviano parten de un diagnóstico, identifican cuatro crisis del capitalismo: energética, alimentaria, climática y financiera. Yerran: las sociedades capitalistas despilfarran energía, están obesas, climatizan y son los magos de la especulación; las crisis son situaciones momentáneamente malas, un clic. Se acogen al credo del segundo mundo (crepitado en 1991), hibridado al del tercero: propiedad estatal de medios de producción, planificación central, integración económica en el seno del mundo “SXXI”; fomento a la industria estatal y algunas empresas privadas elegidas, sin multinacionales, desarrollo por cuenta propia, sin importaciones.
La NEP era una estrategia política que garantizaba contar con recursos políticos y técnicos para organizar una economía de propiedad mixta e incorporarse en una economía mundial. El Nuevo Modelo es una reducción, 2 “pilares”: el sector que genera excedentes (materia prima) y el sector que genera ingresos y empleos (pequeña empresa); los excedentes se pasan a los generadores y el Estado es el redistribuidor: (programas sociales, bonos). Lenin vinculó planificación socialista y herramientas monetario-mercantiles. La combinación dinámica entre el sector industrial, una economía agraria cooperativa y de un sector capitalista privado que incluye inversiones extranjeras y de empresarios rusos, incrementar la acumulación industrial a partir del equilibrio entre bienes de capital y de consumo, desarrollo económico y de nivel de vida. Se entrelazan e interactúan diferentes estructuras: patriarcal, pequeña producción, capitalismo de Estado y privado.
La NEP complementó la inversión liviana y pesada, el agro funcionó con herramientas monetario-mercantiles y se implementaron políticas sociales masivas, en salud y educación. La NEP fue desaparecida por Stalin; el Nuevo Modelo boliviano, una copia de gaveta, se esfuma con el gas y “la fiebre amarilla”, la capitalización al estilo chino, sólo el olor del dinero (intereses y réditos). Sin guantes de seda ni de anta.
El autor es administrador de empresas.
Columnas de GUSTAVO L. QUIROGA MERCADO





















