Paciencia, pero persistencia
Quién hubiera creído, hace una década, que el largo gobierno del MAS confirmaría aquello que Marx sentenció: "Hegel hace notar en alguna parte que, en la historia universal, los grandes hechos y los grandes personajes se producen, por así decir, dos veces. Él ha olvidado añadir: la primera vez como tragedia, la segunda como farsa".
El pasado miércoles, representantes de la oficialista Coordinadora Departamental para el Cambio (Codecam) y de la Central Obrera Departamental (COD) cuestionaron las denuncias difundidas por Los Tiempos sobre presuntos actos de corrupción en la adjudicación de obras de construcción para los XI Juegos Suramericanos, que han sido inaugurados ayer.
Muy sueltos de cuerpo los dirigentes advirtieron que pedirían “a aquellas personas que tienen observaciones que las hagan por la instancia que corresponda o pedir auditorías” y que “no es aceptable criticar estas masivas construcciones que se están haciendo para la juventud”. No se quedaron ahí. Sostuvieron que los titulares de las notas que difundieron las denuncias quieren “perjudicar (…) Nosotros vamos a analizar. Vamos a pedir a los directores que nos digan de dónde sacan la información”.
Estas declaraciones pueden ser analizadas desde diferentes aristas. La más brutal es que estos dirigentes pretenden callar toda denuncia de corrupción y hacerlo mostrando niveles preocupantes de desconocimiento y prepotencia. Veamos:
Esas denuncias han sido interpuestas ante el Ministerio de Justicia, la Contraloría y la Aduana Nacional, que hasta ahora no se han pronunciado. Para peor, en varios niveles del gobierno central se ha dicho que se considerará si son analizadas cuando terminen los XI Juegos.
Por lo demás, ni Codecam ni la COD tienen atribución alguna para exigir explicaciones a medios de comunicación ni, en definitiva, a nadie. Hasta ahora, sólo son organizaciones corporativas, que cuentan con personalidad jurídica y sólo con la promesa del Primer Mandatario de convertir al Conalcam (la organización nacional de los Codecam) en un poder de Estado. Pero, mientras eso no suceda, y es posible prever que no sucederá, bien les haría a sus dirigentes cumplir con sus específicas funciones.
Hay más. Este tipo de instituciones se han organizado con el objetivo de, además de defender los intereses de sus afiliados, supervisar la correcta conducción del proceso de cambio, como ya se vivió en el país en tiempos de la Revolución Nacional. Incluso, en el actual proceso político, el Presidente del Estado ha dicho que sus nuevas y buenas ideas surgen de las reuniones que sostiene con dirigentes de Conalcam. De ahí que pasar de tener esa misión orientadora a convertirse en instrumentos para socapar presuntos actos de corrupción da cuenta de un proceso de deterioro político y moral que afecta al partido de gobierno, sus organizaciones afines y sus dirigentes.
Volviendo al tema de la construcción apresurada de obras, corresponde hacer una precisión. El jueves, el presidente del Estado ha inaugurado la refacción del Estadio Félix Capriles. Según el gobernador del Departamento esta obra “se debe al esfuerzo de nuestro hermano Presidente”. Lo que no es tan así. Una rápida revisión de la historia permite recordar, por un lado, que los recursos para la obra provienen del Estado. Por otro, que el deseo del Primer Mandatario era construir un estadio monumental en los predios del Club Hípico de alrededor de 200 millones de dólares (frente a los oficiales 40 millones de bolivianos que ha costado la refacción del Capriles). Y fue gracias a la ciudadanía de Cochabamba que se paralizó ese proyecto monumental cuya ejecución trataba de ser justificada, entre otros argumentos, porque “el Capriles no soporta ninguna refacción más por sus limitadas dimensiones y los problemas hídricos que presenta”… pero se había podido nomás.
En los próximos días y mientras duren los XI Juegos Suramericanos Cochabamba deberá soportar, con entusiasmo y paciencia, la alteración de rutinas. A cambio y al mismo tiempo, se debe persistir en la decisión de exigir al gobierno central y al municipal que se transparente la forma en que se han suscrito los contratos de construcción y venta de servicios aprovechando este evento deportivo, opinen lo que opinen algunos dirigentes de organizaciones afines al oficialismo.
El autor fue director de Los Tiempos
Columnas de JUAN CRISTÓBAL SORUCO QUIROGA





















