Líder respetado o popular
Nos reunimos para coordinar una consultoría que prometía un cronograma retador, con muchas reuniones de alineación y entrenamientos prácticos de los colaboradores de una empresa.
Después de conocer las expectativas de recursos humanos, se organizó la reunión con la alta gerencia y se habló de las expectativas para alinear el programa a los objetivos de la organización.
El tema que surgió en el proceso, ya con los empleados de esa empresa, repitió conversaciones que se suscitan en varias otras organizaciones y que hoy tienen modernidad. El liderazgo estaba basado en agradar a las personas haciendo esfuerzos para que todos se sientan escuchados, por lo que existía la necesidad de trabajar el concepto de ese liderazgo popular y convertirlo en un liderazgo respetado.
Basados en la teoría presentada en la cumbre global de liderazgo por Craig Groeschel decidimos compartir con esta empresa acciones que cubran las cuatro cualidades que caracterizan a este liderazgo respetado que se demandaba.
Un líder respetado es aquel valorado, inspirado y empoderado. Las cualidades están relacionadas con, primero, tener un corazón que se interesa por los demás expresando cuatro palabras mágicas en este proceso: “te veo, tú importas”. Recordando que los buenos empleados no abandonan organizaciones, abandonan malos jefes y esto se repite en muchas empresas. Por lo que
tenemos que decirles lo que pensamos, no ahorrarlo, centrando nuestro trabajo en los demás.
Segundo, como líderes tenemos que tener la pasión para inspirar, sacar de las personas lo mejor. Motivar es empujar a las personas a tener motivos, podemos incluso trabajar en cualidades que inspiran a las personas. Acá es donde la pasión por lo que hacemos logra transformar un trabajo en un llamado.
Tercero tiene que ver con una disposición para empoderar. Reconociendo que podemos tener control o tener crecimiento, sin embargo, no podemos tener ambos. Así es que si delegamos tareas estamos creando seguidores, en cambio si compartimos tareas estamos creando líderes. Acá es donde las palabras claves serán “confió en ti, tú decides”.
La mejor manera de saber si podemos confiar en alguien es confiando. La relación de este hecho permitirá trabajar un liderazgo de nivel que es el que necesitamos.
Finalmente, la cuarta cualidad es tener la valentía para ser genuino y esforzarnos por hacerlo bien, aun sabiendo que nos podemos equivocar y cuando ocurra nos disculparemos.
Concluyo con una frase que dice “como líderes no somos perfectos sino reales y nos esforzaremos para dar lo mejor cada día”.
Coach de vida
Columnas de DANIEL E. GUZMÁN SANCHA

















