Latinajos
“Soltar un latinajo”. Con esa expresión se aludía al momento en que un personaje, preferentemente en la novela del siglo XIX, en algún momento o situación crítica, “soltaba un latinajo” que lo resumía todo y guiaba a lo importante. La autoridad de los clásicos era como un dogma y se los consideraba una fuente de sabiduría. No hay nada que ellos no lo hubieron dicho ya sobre los grandes temas de lo humano y había que aprendérselos.
Carecemos por supuesto de esa cultura clásica, pero hay libros que a veces nos la recuerdan y son una verdadera joya.
Ahí está, entonces, la extraordinaria Aurea dicta. Dichos y proverbios del mundo clásico. Libro ordenado por temas; introducción, selección y traducción de Enrique Tierno Galván. Grijalbo, Barcelona, 470 páginas, 1987.
Como se recuerda, Tierno Galván, filósofo, fue ejemplar alcalde de Madrid por unos años, los de la “movida madrileña”. Son inolvidables los hermosos bandos que hacía, dirigidos a los habitantes de Madrid y que se encuentran en la red.
Todo alcalde debería ser una persona culta y leída, de eso no hay duda. Una ciudad es sensible y requiere de la competencia de inteligencias capaces de atender a sus múltiples facetas. No de ladrones y proyectos estúpidos. Otro ejemplo: el gran filósofo italiano Massimo Cacciari fue alcalde de Venecia por muchísimos años…
En los justamente famosos bandos de Enrique Tierno éste se dirigía a sus conciudadanos, reflexionaba, alentaba, reprendía, y era como si la ciudad hablara consigo misma a través suyo. Decía, por ejemplo:
"Esta Alcaldía espera de los vecinos de esta Villa y Corte: Que su altísimo ejemplo cívico no se empañe ni un momento por testimonios de rencor, vituperio o recordación importuna de remotos males y querellas, ya que lo que importa es la común y recíproca confianza del vecindario entre sí…”.
Y aquí tienen algunos de los latinajos que se encuentran en esta joya de libro:
Nihil ist incertus vulgo, nihil obscurius voluntate hominun, nihil fallacius ratione tota comitiurum. No hay nada tan inseguro como la gente, nada tan oscuro como la voluntad de los hombres, nada tan falaz como el resultado de los comicios. (Cicerón, Pro Murena 17, 36)
“Paratus fuit, quadratem de stercore mordicus tollere”. “Estaba dispuesto a coger con los dientes una moneda en el estiércol”. (Petronio)
Comes es discordia vulgi. La discordia es compañera de la multitud. (Palingenio, Zodiacus vitae, 743)
Etiam periere ruinae. Hasta las ruinas han perecido. (Lucano)
Cotidie morimur. Cada día morimos. (Séneca, Epístolas)
Omia mors aequat. Todo lo iguala la muerte. (Claudiano, De Raptu Proserpinae)
Quocumque aspicio, nihil est nisi mortis imago. Donde quiera que miro sólo veo la imagen de la muerte . (Ovidio, Tristes)
Irremediabilis unda. Río irremediable o El río no se puede remontar. (Virgilio, Eneida)
Contra vim mortis non est medicamen inhortis. Contra el poder de la muerte no hay medicina en los huertos. (Aforismo medieval)
Deesse nobis terram in vitam, in qua moriamur non potest. Puede faltarnos tierra en que vivir, pero no en la que morir. (Tácito, Anales)
Eripere vitam nemo homini potest; aat nemo mortem. Cualquiera puede quitarle la vida a un hombre, pero nadie puede quitarle la muerte. (Séneca, Phonisae)
Toda philosophorum vita commentatio mortis est. Toda la vida de los filósofos es una preparación para la muerte. (Cicerón, Tusculanas)
Mulier Cupido quod dicit amanti / In vento et rápida scribere / Oportet aqua. Lo que una mujer dice a su apasionado amante / Hay que escribirlo en el viento / y las rápidas aguas. (Cátulo)
Facilius in amore finem impetres quam modum. Al amor, te será más fácil ponerle fin que medida. (Séneca, Contrersiae)
Ars est celarem artem. El arte consiste en ocultar el arte. (Quintiliano)
Ars longa, vita brevis. El arte es largo, la vida breve. (Séneca, de Drevitate vitae)
Libertas est potestas vivendi ut velis. La libertad es poder vivir como quieras. (Cicerón, Paradoxa Stoicorum)
Pauci libertatem, pars magna iustos dominos volunt. Son pocos los que quieren la libertad, la mayoría sólo quiere tener un amo justo. (Salustio, Historias)
El autor es escritor
Columnas de JUAN CRISTÓBAL MAC LEAN E.

















