La inconciencia del peligro de usar celular y conducir
El uso del celular mientras se conduce un vehículo conlleva peligros comprobados, pero eso está fuera de la conciencia de quienes lo hacen, y también ausente de la vigilancia de los que tienen la atribución de hacer cumplir las normas que prohíben esa práctica.
En efecto, “los conductores que usan el teléfono mientras conducen tienen cuatro veces más probabilidades de verse involucrados en una colisión que los que no lo hacen (…)”, señala un artículo de la Organización Mundial de la Salud (OMS), publicado en su sitio web hace poco más de un mes.
Es un tema de preocupación mundial y en muchos países existen normativas rígidas que prohíben esa práctica.
En Bolivia también desde 2015, como parte “del plan ‘Ñandereko (para vivir bien) y enmarcada en las normas de Tránsito se prohíbe el uso imprudente del celular o manos libres y será causa de una multa”, decía en septiembre de ese año el entonces director nacional de Tránsito.
Y en el municipio de Cochabamba, la Ley Municipal No 0086/2015 tiene el mismo propósito y la Dirección de Movilidad Urbana del Gobierno Autónomo Municipal está la encargada de hacerla cumplir.
Pero, como constata un reportaje publicado el domingo último en la revista OH!, de Los Tiempos, en promedio, casi el 4,5 de cada 10 conductores observados manipulaba su teléfono con celular con una mano, mientras manejaba el vehículo con la otra.
Un reporte de la instancia municipal mencionada da cuenta de que el número de infractores registrados, durante todo el año 2023, por usar su celular mientras conducían asciende a 26, seis más que en los primeros días de vigencia de la normativa municipal que prohíbe esa práctica.
Eso evidencia el poco control que realizan los funcionarios ediles al respecto. ¿Y la Policía? “Algunos oficiales de la división de Tránsito admiten que no tienen la potestad de multar directamente por el uso del celular”, constata el reportaje de OH!
Sin embargo, “de cada 100 hechos de tránsito, por lo menos 15 son provocados por personas que conducen mientras chatean o hablan por celular”, señalaba en junio de 2022 el director de Tránsito de Santa Cruz, citado en un artículo sobre el tema, publicado por el El Deber.
Es evidente que tanto conductores como funcionarios municipales y policías ignoran las normas —y las posibles consecuencias que tiene el uso del celular al conducir un vehículo— o no les interesa aplicarlas.
Así, resulta urgente que las instancias estatales correspondientes “adopten medidas para promover el conocimiento y la conciencia de la seguridad”, como lo aconseja la ONU sobre este tema.





















