El Papa del buen humor
Además de ser el primer papa latinoamericano, jesuita y previsor acerca de su sucesión en caso de impedimento de salud, Francisco es también el primero cuyo buen humor alcanza para bromear incluso sobre los rumores de su muerte. “Alguien rezó para que el Pontífice fuera al Paraíso, pero el Maestro de las Misas pensó que igual me dejaba aquí”, bromeaba hace un par de días el Obispo de Roma, constató el diario milanés Corriere della Sera.
Ese buen humor papal, es mencionado por el portavoz del Vaticano durante o después de leer los informes oficiales que da la Santa Sede acerca de su salud desde el reciente 14 de febrero cuando, “al final de las audiencias, el papa Francisco fue ingresado en el Policlínico Agostino Gemelli para realizar algunos exámenes necesarios y continuar el tratamiento en entorno hospitalario de la bronquitis en curso”.
Cuatro días después, el martes 18, “el Santo Padre esta tarde (...) mostró la aparición de una neumonía bilateral que requirió un tratamiento farmacológico posterior. No obstante, el papa Francisco está de buen humor”, indicaba el Vaticano en su boletín médico vespertino.
Y el miércoles, la Primera Ministra de Italia constaba su buen ánimo al visitarlo en el hospital. “Bromeamos como siempre. No ha perdido su sentido del humor”, manifestó la líder política italiana, según un breve comunicado difundido por su departamento de prensa.
Francisco es también previsor, como lo recuerda la prensa europea estos últimos días. “Ya he firmado mi renuncia. El secretario de Estado en ese momento era Tarcisio Bertone. Lo firmó y dije: ‘Si sufriera una discapacidad por razones médicas o lo que sea, aquí está mi renuncia. Ahora alguno irá a pedírselo a Bertone: ¡Deme el papelito!”, declaraba el Papa al diario español ABC, en 2022.
El Vicario de Cristo, otro de los 12 títulos de Francisco, es también, el papa que ha dado un giro radical a las prioridades y la imagen del Vaticano.
“Francisco tiene una fuerte voluntad de reforma. Ha reformado el interior de la Iglesia y a la vez ha intentado reformar la relación de la Iglesia con el mundo” y único de los cambios más radicales ha sido “la limpieza financiera (del Vaticano). Con Benedicto XVI había lógicas mafiosas en la gestión de las cuentas vaticanas”, asegura Loup Besmond de Seneville, vaticanista del diario católico francés La Croix.
Y es también un trabajador que se rebela a las prescripciones médicas de reposo absoluto: “Esta mañana recibió la Eucaristía y posteriormente se dedicó a sus actividades laborales”, informaba el parte médico del Vaticano emitido al final de la jornada de ayer.
A sus 88 años y reiterados problemas de salud de Francisco no se deja vencer por ellos y mantiene una cargada agenda y un buen humor invariable como hace dos años cuando comenzó a usar silla de ruedas por sus dolores, declaraba que “se gobierna con la cabeza, no con la rodilla”.




















