Cochabamba, herida por bloqueos y desastres
Cochabamba terminó 2025 con daños en su producción por los desastres naturales y comenzó 2026 con bloqueos en rechazo al Decreto Supremo 5503. Por su ubicación, el departamento es uno de los más afectados por la obstrucción de carreteras la dejan sin conexión con el oriente, occidente y sur del país.
En 2025, las inundaciones arrasaron cultivos de banano, cítricos, arroz, yuca, coca, durazno y otros que se producen en el trópico y el cono sur del departamento.
Más de dos mil productores vieron con impotencia como el lodo y el agua sepultaron su esfuerzo de años y se llevaron su inversión. Además, cerca de cinco mil familias sufrieron por el desborde de los ríos que anegaron sus comunidades.
Sobre el impacto de las inundaciones que perjudican su economía, al dañar la producción agrícola, llegan los bloqueos viales instruidos por la Central Obrera Boliviana (COB) en contra del Decreto Supremo 5503.
Esas medidas de presión incrementan el daño económico pues afectan también al turismo, que es un rubro estratégico para captar divisas, crear empleo y recuperar la imagen de Bolivia y Cochabamba en el exterior.
Ese es solo uno de los efectos dañinos colaterales de las movilizaciones que interrumpen el tráfico de vehículos, incomodan sobremanera a los viajeros, cortan el flujo de productos alimenticios agropecuarios e insumos, y perjudican al comercio exterior que incumple sus entregas.
Todo eso tiene un impacto a corto, mediano y largo plazo que nos afecta a todos.
Los empresarios reportan pérdidas millonarias por los bloqueos sólo en Cochabamba. “De acuerdo con el Reporte de Afectación Económica elaborado por la Unidad de Análisis Económico de la Federación de Entidades Empresariales Privadas de Cochabamba (FEPC), desde el inicio de 2026 el departamento registra 38 conflictos y protestas sociales, tres días efectivos de bloqueo en rutas de conectividad nacional e interdepartamental y una afectación económica acumulada estimada en Bs 102,5 millones. Estas pérdidas se explican por paralización productiva, interrupción logística, encarecimiento del transporte, deterioro de productos perecederos y caída de ingresos en sectores estratégicos”, remarca un informe de esa institución.
¿Qué hacer? En 2025, los empresarios comenzaron a impulsar una campaña con la Defensoría del Pueblo para que no se vulneren los derechos y se perjudique a la población con el cierre de las carreteras, que son las venas de Cochabamba por donde circula los productos, insumos y combustibles que se requieren para movilizar la economía.
Cada vez que se bloquean las vías en Cochabamba se abre una herida que afecta más a la población entera que al Gobierno.
Así, parece imprescindible la aprobación de una ley que penalice esas acciones.


















