La urgencia de vacunar a nuestra niñez
En el pasado, la cartilla de vacunación infantil en Bolivia era un documento obligatorio y una especie de prueba de la responsabilidad de los padres con la salud de sus hijos para protegerlos de enfermedades graves, pero prevenibles con un solo pinchazo o unas gotitas. Sin embargo, hoy en día algo se ha quebrado en el tejido social, porque los padres y madres descuidan cumplir la programación de las vacunas y acudir en el plazo establecido a los centros de salud para inmunizar a los más pequeños.
Las alertas emitidas por las autoridades en salud sobre la baja cobertura de inmunización en menores de cinco años no son solo cifras, sino una grieta en el escudo colectivo que nos protege a todos de las enfermedades que históricamente han afectado a la humanidad, pero, que gracias a la ciencia hoy se pueden evitar o minimizar con la vacunación.
El Servicio Departamental de Salud (Sedes) de Cochabamba informó que ninguno de los seis municipios priorizados en el eje metropolitano y en el departamento para fortalecer la vacunación contra el sarampión supera el 40 por ciento de cobertura de la segunda dosis de la vacuna triple viral SRP (sarampión, rubéola y paperas), según el Programa Ampliado de Inmunización (PAI).
Las cifras muestran que Vinto alcanza una cobertura del 39 %; Cochabamba, 36,2 %; Sipe Sipe, 35,4 %; Quillacollo, 32,9 %; Entre Ríos, 32 %; y Sacaba registra el porcentaje más bajo, con el 25 %.
Al no llegar ni al 50 por ciento de población meta contra el sarampión, una de las enfermedades más contagiosas, se extremarán esfuerzos para ampliar la vacunación casa por casa y en las unidades educativas. El éxito de estas campañas dependerá del compromiso de los padres de familia para proteger a la población vulnerable a esta enfermedad y otras que pueden dejar graves secuelas si no se previenen.
El problema para la baja cobertura no es la falta de biológicos en los centros de salud, sino una mezcla de dejadez, apatía y propagación de mitos antivacunas que frenan el avance de las campañas.
El Sedes desplegará este viernes una campaña casa por casa y, después, realizará un rastrillaje para verificar que no quede ni un niño sin vacunar. En esta tarea es deber de los padres y madres demostrar su compromiso con el cuidado de sus hijos y evitar que en el futuro sean víctimas de los brotes de enfermedades como sarampión, polio, rubéola y paperas.
El jefe de la Unidad de Epidemiología del Sedes, Rubén Castillo, señaló que el principal objetivo es reducir el número de niños susceptibles al contagio. El sarampión es una de las enfermedades más contagiosas y la vacunación es la medida más efectiva para evitar su propagación y prevenir complicaciones, según una publicación de Los Tiempos.
La vacunación también es una muestra de amor y de protección hacia los niños, por lo que es importante que las familias dediquen un tiempo a cumplir el esquema de vacunación básico que brinda el sistema de salud en forma gratuita.





















