Fallece la paciente con cáncer que destapó la corrupción en hospitales
No resistió más el dolor. Teodosia Sonko, de 55 años, murió la noche del jueves tras una larga batalla contra el cáncer de vesícula, que en el último tiempo hizo metástasis en otros órganos de su cuerpo. En junio de 2018 destapó un caso de corrupción en la unidad de Radioterapia del Hospital de Clínicas.
Marlene Ruffo, una de sus hijas, contó a ANF que la salud de su progenitora se agravó cuando los médicos de los hospitales Gastroenterológico y Clínicas la desahuciaron, y más cuando le mandaron a su casa porque ya no se podía hacer nada por el avance de la enfermedad que afectó su hígado, pulmones y huesos.
“Estaba muy desanimada, le dolía todo el cuerpo. Lloraba por haber conocido al doctor Aldo. Q., él tiene la culpa de que mi mamá haya muerto. Él no ha querido entregar sus resultados de radioterapia. Ella estaría viva, si no fuera por ese mal médico. Exigimos justicia”, dijo con lágrimas.
A Teodosia le detectaron el cáncer de vesícula hace dos años. Preguntando por una cura para su enfermedad, conoció al doctor Aldo Q., un oncólogo que trabajaba en el nosocomio miraflorino. Éste le prometió un tratamiento ideal para su mal, con máquinas de última tecnología, en una “clínica bien” y a un precio de Bs 12.000.
Desesperada por salvar su vida y con mucho esfuerzo, la mujer, oriunda del municipio rural de La Asunta, consiguió Bs 8.000 para iniciar sus 15 sesiones de radioterapia para evitar que el tumor se expandiera.
Pero la paciente desconocía que las radioterapias que recibía eran en el Hospital de Clínicas —donde ese tratamiento cuesta entre Bs 2.500 y Bs 3.000—, porque el oncólogo le había prometido aparentemente hacer las sesiones en una clínica particular.
Cuando increpó a Aldo Q., éste se molestó y le advirtió que si no le completaba el saldo de los Bs 12.000 por las radioterapias, no le entregaría su informe médico. Y lo cumplió, porque, hasta la fecha, el galeno y sus cómplices hicieron desaparecer el historial de la paciente, lo que impidió que recibiera tratamiento oportuno.
En 2018, la mujer y su abogada denunciaron las irregularidades en el nosocomio miraflorino. El oncólogo fue procesado, junto a sus cómplices, pero sólo estuvo preso unos meses y luego fue beneficiado con detención domiciliaria.
El cuerpo de Teodosia será enterrado en su lugar de origen, en la localidad San José de Pasto Pata, Sud Yungas.
Su familia pide justicia y cárcel para el oncólogo Aldo Q., a quien acusan de ser el responsable de esta muerte.
La Asociación de Pacientes con Cáncer también se suma al pedido y exige sanción para los “mercaderes del cáncer,” que atentaron contra la salud de Teodosia y otros dos enfermos que también fallecieron.
“Pedimos justicia en memoria de Teodosia Sonko, Alfredo Saavedra y Eulogia Cabrera, pacientes con cáncer que fueron víctimas de los mercaderes del cáncer y que se animaron a denunciar. Teodosia, gracias por luchar con valentía contra la corrupción de la que fuiste víctima, gracias por no callar, gracias por pedir en voz alta ¡justicia!”, señala un comunicado de la organización.
11 INVESTIGADOS POR LA RED DE CORRUPCIÓN
El caso se destapó en mayo de 2018. Tras la denuncia de Teodosia Jonko, 11 personas fueron detenidas en los hospitales Obrero y de Clínicas, de las que seis fueron enviadas con detención preventiva. El resto recibió medidas sustitutivas como el arresto domiciliario y la obligación de presentarse a firmar un acta, según informó en su momento el fiscal Fernando Lea Plaza.
Los 11 funcionarios, entre médicos, especialistas, enfermeras y administrativos, fueron aprehendidos el martes 22 de mayo tras una intervención por efectivos de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (Felcc) de ambos nosocomios. Varios de ellos luego fueron liberados porque el caso se estancó.


























