Olmos: una ley no basta para cambiar la educación
“Supongamos que cambiamos la ley y desde la próxima gestión contamos con una ley ejemplar, muy bien concebida y redactada, ¿estamos asegurando que al día siguiente vamos a comenzar a reportar cambios en la calidad educativa? Es evidente que no (...)”, asegura Mónica Olmos, experta en temas de educación, en entrevista con Los Tiempos.
Sobre el estado de la calidad de la educación en Bolivia, la necesidad de cambiar la ley Avelino Siñani-Elizardo Pérez, el rol de las autoridades en la educación y otros temas habla Olmos, comunicadora social con Diplomado, Maestría y Doctorado en Ciencias de la Educación y 28 años de experiencia docente.
Los Tiempos: ¿Puede hacer un diagnóstico de cómo ve en este momento la educación en Bolivia?
Mónica Olmos: La veo con mucha preocupación, no sólo por los resultados de los estudios de calidad nacionales e internacionales que se vienen reportando desde 2019 y que revelan una tendencia, sino por la actitud del principal actor de la educación como es el Magisterio, que desde que Rodrigo Paz asumió, manifiesta -de manera sistemática y sostenida- una actitud poco proactiva, receptiva y competitiva, por el contrario, observo un gremio reactivo y contestatario, y esto evidentemente preocupa porque al final de cuentas, son los maestros los que hacen posible que la “magia” de la educación se lleve a cabo en aula.
El magisterio, tanto urbano como rural, al parecer, mantiene una postura radical y de rechazo a cualquier medida de cambio que provenga del Ministerio, y esto claro que preocupa porque quiere decir que muy probablemente, no acepte ninguna de las transformaciones que Bolivia necesita de manera urgente en términos educativos.
LT.- Luego de 16 años de la vigencia de la ley 070, Avelino Siñani ¿cree que esta norma responde en este momento a las necesidades de la educación boliviana?
MO.- Es que no solo es la ley. Hay que entender que la educación está en estado crítico no solo por lo que norme una Ley, sino por un conjunto de aspectos más. Te lo digo de otra manera: Supongamos que cambiamos la ley y desde la próxima gestión contamos con una ley ejemplar, muy bien concebida y redactada, ¿estamos asegurando que al día siguiente vamos a comenzar a reportar cambios en la calidad educativa?
Es evidente que no, me animo a decir, incluso, que ni a mediano plazo veríamos cambios.
Y es que junto con la nueva ley tendrían que darse una serie de transformaciones que no hacen precisamente a la letra muerta de una norma, sino a una forma de entender y vivir la educación tanto desde el Estado, como desde el Magisterio, la familia y el propio estudiante.
¿Estamos todos absolutamente convencidos de que la educación, la instrucción, la capacitación, el conocimiento, el desempeño académico de excelencia, la investigación, la disciplina y las competencias profesionales son los que realmente nos harán una sociedad libre, feliz y próspera?
¿Qué lugar ocupan estos conceptos al interior del Estado y de la sociedad civil? ¿Cuán dispuestos estamos a sacrificar tiempo, esfuerzo y dinero en la educación de nosotros y de nuestros hijos? ¿Cuán dispuestos están los maestros a aceptar un nuevo plan de estudios para mejorar y actualizar su perfil profesional?
Sí creo que necesitamos cambiar la Ley de educación actual, pero junto con ello necesitamos cambiar la forma cómo se forma el maestro, cómo se lo contrata, cómo compite profesionalmente, cómo se evalúa su desempeño, cuánto y cómo se le paga e incentiva; necesitamos hacer otras leyes que permitan un diálogo más armónico entre Estado, academia y sector productivo; necesitamos una ley de educación superior, necesitamos una ley de ciencia y tecnología, necesitamos una mejor distribución del recurso destinado a educación (y no necesariamente más presupuesto), necesitamos una Agencia de Calidad de la Educación (somos el único país de Latinoamérica que no cuenta con una Agencia de Calidad), es decir, no creamos que el cambio de la ley 070 va a solucionar el terrible problema educativo que tiene el país.
LT.- El Gobierno ha anunciado, desde su posesión en noviembre de 2025, profundos cambios en la ley 070, que recomendaría cambiar de esta ley o definitivamente habría que abrogarla?
MO.- Me parece que existe consensos entre los componentes del ecosistema educativo para cambiar la ley, de hecho, el Ministerio de Educación ha dado a conocer que diversos actores de este ecosistema han pedido una nueva ley.
Si se llegara a cambiar la norma, hay que distinguir lo importante de lo urgente, esto quiere decir que para febrero de 2027 el Subsistema Regular (escolar) necesita un currículo y textos escolares, (no olvidemos que este año los maestros están sin textos), y no creo que para febrero se tenga una nueva ley; pero sí se puede tener un nuevo currículo que permita diseñar material y recursos didácticos alineados a dicho currículo; bien, esto es lo urgente y hago notar que no se necesita de una nueva ley para hacer transformaciones curriculares y pedagógicos, es más, desde el 2012 se los viene haciendo regularmente y no se ha cambiado una coma a la Ley 070. Incluso, esta actualización curricular vivida desde la práctica permitiría dar mayores luces para lo que sería una nueva ley.
LT.- Cómo evalúa el rol de Ministerio de Educación a casi nueve meses de gestión.
MO.-Pregunta difícil. A ver, es evidente que las autoridades de esta cartera de Estado han estado ocupadas en resolver problemas y esto ha implicado tener que gastar mucho esfuerzo y cabeza en explicar, consensuar, negociar, defender, ceder, responder y demás a un Magisterio problemático (no olvidemos que fue el Magisterio el sector que inició el conflicto político y social de los 53 días en La Paz).
A ese ritmo y en ese contexto, no creo que hayan tenido mucho tiempo para hacer lo que tenían que hacer. De todas maneras, sé que los cambios en educación nunca se ven de forma inmediata, es más, quizá son las transformaciones que más tiempo toman.
En todo caso, si el Ministerio llega a febrero del 2027 con nuevo currículo y nuevos textos escolares, vamos a poder decir que lo hizo muy bien. La ley no me preocupa porque sería extraño que una ley educativa se saque en menos de un año, recordemos que tanto la Ley 1565 como la Ley 070 tomaron cada una entre 3 y 4 años en diseñarse y aprobarse.






















