2026, entre herradura y caballo
Cuando febrero se asoma, miles de familias en oriente preparan el Año Nuevo Lunar Chino. Occidente, al mecerse en el mismo vaivén planetario, se contagia de sus colores, su alegría y ¿por qué no? de su simbología. El rojo fue y será el color que pise firme en sus decoraciones y su vestimenta. Y si bien en occidente el rojo envuelve pasión, oriente ve envuelto en el rojo la suerte. Es un llamado a las buenas vibras para que a la casa entren, se sienten y se queden.
Símbolo
Según el zodiaco chino, desde el 17 de febrero de 2026 se inicia el año del caballo de fuego para quienes nacieron en 1930, 1942, 1954, 1966, 1978, 2014, 2022, 2026. Representa la libertad, el vigor y el movimiento. Y el elemento fuego le otorga pasión, energía y transformación. Combinados son acción y dinamismo.
Caballo
Este animal que simboliza libertad, fuerza y poder, además de nobleza, vive unos 30 años. Se ha convertido en emblema de marcas como Hermès, que en 1837 se dedicó a la fabricación de sillas de montar, arneses y arreos de caballos. Y así el logotipo hace referencia al viaje, al refinamiento y a la distinción.
Inspiración
Las marcas aprovechan para inspirarse de este signo zodiacal. Pero, no solo nacen propuestas del aclamado corcel, sino también de su equipamiento, como la herradura, que además, de por sí, es un símbolo de protección y de suerte. Un ejemplo sería el brazalete Diorelita o el Chain Horse. Un prendedor también es una buena opción como el que va con la blusa de Chloé. Existen también cadenas, collares y relojes como la edición especial de Swatch. En cuanto a la ropa, Burberry ofrece una ruana con un detalle equino en tono rojo. Kenzo ha jugado con llamas de fuego haciendo siluetas de caballo en sus textiles para ofrecer la chaqueta “Lunar New Year”. Dr Martens propone sus zapatos 1461 o sus botas 1460 en edición especial.
Rojo
Vestirse con una prenda roja o llevar algún accesorio rojo es una opción que atrae y alegra muchísimo como decía Valentino Garavani, para quien el rojo fue un golpe de suerte en su viaje a España a los 18. Tanto le gustó e impactó que supo crear un rojo muy suyo ... el “rosso Valentino”.





























