Inicia la feria de Todos Santos
A cinco días de la celebración de Todos Santos, ayer fue inaugurada la venta de masitas típicas de la época en la calle Brasil entre Lanza y San Martín. Pero la venta de disfraces de terror que se usan para la celebración de Halloween ha incrementado su demanda.
T’antawawas, escaleras, lunas, soles, canastas de dulces, guirnaldas y banderines de todos colores son adquiridos por la población.
Según la tradición, las almas llegan el 2 de noviembre para visitar a sus familias en la Tierra, por lo que sus seres queridos le preparan una mesas especial, preparadas con ofrendas denominadas “mast’akus”.
Con el paso del tiempo, algunas figuras se hicieron más populares entre los compradores. La ama de casa Marcela Rocha explicó que las masitas en forma de escalera ayudan a que el alma retorne al más allá. En tanto, la luna y el sol iluminan su camino.
“Hemos iniciado el 28 y ya está viniendo gran cantidad de personas, llevan sobre todo bizcochos para compartir, maicillos o dulces también. Muchos van al cementerio antes del 2 y arman sus mesas chiquitas”, dijo la dirigente de un sector de los comerciantes, Armida Peredo.
En cambio, los disfraces de Halloween, que se celebra el 31 de octubre, son adquiridos por niños y jóvenes. Las máscaras y capas son las solicitadas indicó el comerciante Mario Garnica.
Explicó que las madres acuden para comprar disfraces para sus hijos, porque en kínder celebran Halloween.
APUNTE
Precio de repostería se mantiene
La presidenta de la Asociación de Comerciantes de Todos Santos, Arminda Peredo, explicó que los precios están siendo regulados en los 126 puestos y no variaron respecto a 2016.
Los bizcochos tienen un precio de 6 bolivianos, mientras que el maicillo de trigo y maíz está a cuatro por 5 bolivianos.
Aseguró que también se controla la limpieza de los puestos.
12 comerciantes se quedaron sin puestos
21_me_2_rocabado.jpg

Laura Manzaneda
Los Tiempos
Doce comerciantes de la Asociación Calatayud I, que se dedica a la venta de masitas de Todos Santos, no pudieron instalar sus puestos de venta por falta de espacio en la calle Brasil entre San Martin y Lanza, informó la dirigente, Ángela Castellón.
Explicó que el espació es muy reducido, por lo que piden volver a la avenida Aroma, a eso se suma que la gestión pasada la Asociación se dividió. “Éramos 251 y conmigo se han quedado 135 y la otra asociación que debía ser de 116 ha hecho ingresar gente nueva, por eso hay gente que no ha podido entrar”. Ahora, la representante gestionará con la Intendencia para que las 12 comerciantes sean ubicadas. “Hay espacio, lo que pasa es que el otro sector es muy conflictivo y no permite que se asienten. No puedo permitir que la gente se quede llorando”, dijo
Explicó que cuando estaban en la avenida Aroma no tenían ese problema. “Vamos a pedir que nos devuelvan ese lugar, porque tenemos documentación que avala nuestra ubicación, incluso el tamaño nos han reducido”, indicó Castellón.



























