Talan palmeras en la casona Bickenbach
Las palmeras de la Casa Quinta Bickenbach fueron taladas ayer durante todo el día por trabajadores de los presuntos propietarios del predio, declarado patrimonial, según se constató luego de una denuncia realizada por los vecinos de la zona de Cala Cala.
La tala se hizo pese a que existe un compromiso entre la Dirección de Medio Ambiente de la Alcaldía de Cochabamba y los propietarios para cuidar la vegetación de la casa patrimonial.
“Comenzaron a trabajar muy temprano. Primero quitaron las hojas, luego cortaron el tallo poco a poco hasta acabar con todo. Estaban tan bonitas las palmeras y no sé porque las quitaron”, dijo uno de los vecinos.
Añadió: “Los obreros fueron sacando poco a poco por la puerta de atrás y parece que quieren reforestar con árboles más pequeños”.
Se intentó conversar con los responsables de la tala, pero la portera impidió que este medio ingrese a la casona.
El representante del Control Social de Salud, Fernando Vargas, lamentó el accionar de los presuntos propietarios de la casona por la tala indiscriminada de árboles.
“No podemos entrar en una propiedad privada, sin una orden judicial, pero con la ley del arbolado se puede regular la poda”, declaró Vargas.
La casona Bickenbach fue construida entre el siglo XIX y el siglo XX. Actualmente está proceso de remodelación respetando los estilos arquitectónicos que usaron el siglo pasado. Sus propietarios fueron Ernesto de Bickenbach y su esposa Beatriz Argandoña, sobrina de los príncipes que ocuparon la Glorieta en Sucre.
La casa quinta fue reconocida como patrimonio cultural mediante la Ordenanza Municipal 4546/2011 por su alto valor histórico arquitectónico con estilo mudéjar (árabe). Pese a ello, en julio de 2017, fue vendida en un remate muy cuestionado.
PEDIRÁN INFORME A MEDIO AMBIENTE
El representante del Control Social de Salud, Fernando Vargas, señaló que este lunes presentará a la Dirección de Medio Ambiente de la Alcaldía de Cochabamba una carta pidiendo que se haga una verificación a la tala que se hizo ayer en la casa quinta, que fue reconocida como patrimonio cultural por su alto valor histórico.
“Ellos (los presuntos dueños) han actuado de mala fe, han terminado de destruir el patrimonio que quedaba en la Casa Bickenbach”, dijo Vargas.




























