Escolares pasan clases entre goteras y rajaduras
Goteras, ventanas rotas y hasta fugas de agua, fue el panorama con el que se encontraron ayer algunos estudiantes en el retorno a clases, según un recorrido realizado por el centro y norte de la ciudad. Además, tampoco había internet en las salas de computación y también fue notorio la falta de mobiliario.
Un ejemplo es el colegio Branko Petricevic, donde 10 aulas tienen goteras, por lo que los profesores tuvieron que colocar baldes y bañadores para que la lluvia no los afecte demasiado.
A ello se suma una fuga de agua que persiste desde hace 10 meses. Las falencias se justifican con el argumento de que el colegio tiene problemas de derecho propietario y la Alcaldía no invierte en el mantenimiento y la infraestructura.
Otros colegios, como el 27 de Mayo en la calle Nataniel Aguirre y el Nacional Sucre en la Sucre esquina Lanza, presentan vidrios rotos y paredes con grietas.
“El techo que tiene está roto y la Alcaldía sólo hizo el pintado de la fachada. Sólo cuando murió un niño aplastado por un poste las autoridades del municipio ofrecieron todo tipo de mejoras”, lamentó Julio Aramayo, presidente de la junta escolar del 27 de Mayo.
En el colegio Gutiérrez Mariscal el tanque de agua está deteriorado y además urge la renovación del flotador de la bomba para que deje de filtrar agua.



























