Miles de cochabambinos se regalaron con el puchero en su 35 feria
La 35 versión de la Feria del Puchero reunió a miles de cochabambinos que se deleitaron con ese plato carnavalero en la actividad realizada en el parque Excombatientes.
Los sabores del tradicional preparado de esta época del año son únicos, ya que si bien la receta se mantiene, cada cocinera le agrega su “ingrediente secreto”.
Sin embargo, quienes se apostaron ayer en el parque eExcombatientes revelaron que el gusto especial del plato carnavalero está en el ají.
El puchero carnavalero, en su presentación lleva durazno y pera, sin embargo, lo que marca la diferencia es la prepación de la salsa de ají que lo acompaña.
Un sondeo realizado entre las comerciantes revela que la forma de cocinar, moler y condimentar el ají es lo que llega a marcar una diferencia con otros preparados.
“Con el caldo del cordero y de la carne de res, además molido en batán, ahí está el gusto diferente”, dijo una cocinera.
Asimismo, señalaron que el tiempo de cocción es clave para que tenga la consistencia deseada.
De tal manera, los cochabambinos acudieron a los puestos de venta para degustar el típico plato carnavalero.
En este sentido, el alcalde de Cochabamba, Manfred Reyes Villa afirmó que “la feria es una costumbre de Cochabamba para iniciar el Carnaval”.
La autoridad destacó la presencia de las 140 expositoras y la venta de más de 30 mil platos. Asimismo, sostuvo que prevén que el de este años será “uno de los mejores carnavales”.
“Esto también es un movimiento económico importante para Cochabamba y para el país. El 8 de marzo será el cierre de este carnaval, ya estamos poniendo las alegorías para recibir a todos los que vienen a visitarnos”, dijo.
Durazno, chichay humintas
Como parte de la tradicional oferta de frutas y alimentos de la temporada, en las aceras aledañas a la Feria del Puchero se apostaron vendedoras de durazno, chicha y humintas.
Uno de las frutas más buscados fue el durazno, mientras se ofrecían algunos productos derivados del mismo entre los que destacaron el jugo de durazno y las mermeladas caseras.
Los precios variaron desde los 20 bolivianos por kilo y también se ofrecían variedades de distintas provincias del departamento.
























