Sequía golpea a Raqaypampa: solo tres de 43 comunidades tienen agua para riego
El territorio autónomo indígena originario campesino de Raqaypampa enfrenta una situación critica a causa de la sequía que ya se manifiesta en varias de sus comunidades. La falta de lluvias en esta época del año comienza a generar preocupación entre las familias productoras, que dependen principalmente de la agricultura y la crianza de ganado para su subsistencia.
De acuerdo con la autoridad indígena Adán Salazar Hinojosa, la ausencia de precipitaciones es evidente y no solo afecta a Raqaypampa, sino también a toda la región del Cono Sur. “Cómo no está lloviendo en estas épocas, tenemos ya sequía en nuestro territorio. No solo en Raqaypampa, en toda la región del Cono Sur”, manifestó.
El impacto se refleja principalmente en los cultivos de maíz, trigo y otros cereales que se producen de manera habitual en el territorio. Estos productos constituyen una parte fundamental de la economía local y del abastecimiento de las propias familias. Según explicó la autoridad, la falta de humedad en los suelos está impidiendo incluso avanzar con las labores previas a la siembra de papa prevista para el mes de octubre. “Como no está lloviendo, no están pudiendo preparar los terrenos”, señaló.
La situación también alcanza a la ganadería. La escasez de lluvias limita la disponibilidad de agua para los animales y genera incertidumbre sobre el abastecimiento en los próximos meses. Salazar advirtió que, de mantenerse estas condiciones climáticas, el año podría ser muy complicado para las comunidades.
En el territorio existen tres represas que actualmente se encuentran llenas de agua. Sin embargo, su capacidad solo beneficia a tres comunidades. “Si bien tenemos unas tres represas, eso es para las tres comunidades nomás. Las demás comunidades no tienen todavía”, precisó la autoridad.
Comunidades
Raqaypampa está conformado por 43 comunidades. De ellas, únicamente tres cuentan con acceso asegurado a agua para riego y para el ganado, mientras que las otras 40 dependen exclusivamente de las precipitaciones pluviales. “Hay 43 comunidades, solo tres comunidades tenemos agua”, reiteró.
En las comunidades que reciben agua de las represas, el riego está garantizado y se prevé que puedan sostener su producción.
En cambio, en el resto de las comunidades de la región la preocupación es mayor, ya que la falta de lluvias compromete tanto a la agricultura como a la alimentación del ganado.























