Pérez-Reverte con novela de espionaje de los 30 y 40
Carmen Singüenza
Arturo Pérez-Reverte tiene nuevo libro, “Falcó”, una novela que publicará el 19 de octubre, y con la que da un paso más en su carrera para meterse en un lugar en el que no había estado, la Europa convulsa de los años 30 y 40 del siglo XX, con espías, luchas de poder, traiciones, violencia y lado oscuro.
Publicada por Alfaguara, la nueva novela del escritor y académico tiene otra gran sorpresa y es la creación de un nuevo personaje fascinante y “muy revertiano”, Lorenzo Falcó, un ex traficante que es espía y que trabaja para los servicios de información.
“Es un tipo amoral por completo, guapo, elegante, al que le gustan las mujeres, simpático que sabe moverse tanto por los ambientes lujosos como por los trenes europeos, los grandes hoteles, balnearios, los lugares de los años 30 y 40 de las grandes ciudades, pero también por los sitios sórdidos de zonas de Estambul, Los Balcanes, África, la España de la Guerra Civil, la Europa de la Guerra Mundial”, explica Reverte en una entrevista.
Una novela que Arturo Pérez-Reverte tenía en la cabeza desde hace mucho tiempo, según dice. “La idea estaba en mi cabeza desde hace mucho y es una novela que está en mi territorio, lo que ocurre es que esta vez me meto en un lugar en el que no había estado nunca”, argumenta Pérez-Reverte (1951).
“Además es que nunca se había hecho —continúa— y es que los años 30 y 40 en Europa fueron muy interesantes porque había de todo, los fascismos, los comunismos, los socialismos, anarquismo, conspiración; los totalitarismos que surgían, lo de España, la Guerra Mundial”.
Se trata, asegura de un territorio que siempre le “ha interesado mucho” y en el que ya hizo una pequeña incursión con el “Tango de la Guardia Vieja”, pero se quedó “con ganas de más”.
Y este nuevo personaje, protagonista y fascinante, creado por la imaginación y pluma de Reverte y que promete estar a la altura de su capitán Alatriste, es un aventurero que seguro que tendrá mucha y larga vida y dará mucho que hablar.
“Es un personaje cien por cien español, un espía, un traficante, según las circunstancias; un jerezano. Un chico de buena familia, golfo, muy golfo; pero, sobre todo, un patriota de sí mismo. Quiero decir que es un hombre que trabaja para sí mismo, aunque lo haga para los otros”, subraya el escritor.























