Pervive ritual ancestral de dotación de agua para riego
Igual que hace cientos de años, cada 9 de agosto, los regantes del valle bajo en Colcapirhua y Tiquipaya repiten un ritual para agradecer por el agua que llega para el campo desde las lagunas de la montaña, en la cordillera del Tunari.
Ese día, en la comunidad de Montecillos de Tiquipaya la gente sale de sus casas mucho antes de que amanezca y se concentra a esperar la primera “largada” del agua que fluye como sangre a través de las venas por los canales de riego.
En la vigilia se mastica coca, se hacen fogatas para espantar el frío y los comunarios conversan sobre la vida.
El “tomero” desempeña un rol central en los controles para desfogar el agua, porque él abre y cierra las compuertas de los canales. También mide el nivel del agua y el cupo para cada usuario con regletas metálicas.
La primera “largada” de laguna Mayu empieza el 9 de agosto y termina el 31. La distribución dura 96 horas. Montecillo recibe más agua con un cupo de 72 horas y le sigue Chillimarca con 48. Las demás comunidades tienen 24 horas.
Los agricultores consideran que esta práctica comenzó hace más de 100 años. Otra tradición que persiste es la limpieza de las acequias cada 17 de julio. El servicio tiene un costo mínimo de 10 bolivianos por largada.
La distribución del agua se basa en los usos y costumbres. El sociólogo de la Universidad Mayor de San Simón (UMSS), Fernando Salazar, explicó que estos sistemas de riego surgieron antes de la Colonia y en Cochabamba hay registros de su existencia desde 1571 y 1573.
En Montecillos se aprovechan las aguas de laguna Mayu y son más apreciadas en tiempos de sequía como este año.
“Las aguas de laguna Mayu eran para las haciendas y para los pueblos reales. Iban con nombres específicos como Coña Coña, Gumucio, Salamanca, Villa Esperanza. Hoy en día estos derechos se mantienen con algunas variaciones”, señaló.
Los derechos del agua para riego se adquieren por usos y costumbres, herencia, inversiones en infraestructura, trabajos en la represa y en la cordillera. Como el agua no siempre alcanza para todos, hay quienes la toman clandestinamente o esperan la “surokha” o sobras.
El presidente de la Asociación de Regantes Laguna Mayu, Javier López Arévalo, dijo que las aguas de esta reserva benefician a 800 usuarios de 12 comunidades. Entre ellas Coña Coña, Cana Rancho, Rumi Mayu, Cuatro Esquinas, Chillimarca, Montecillo, Los Molinos, Collpa Pampa, Linde, Santiaguilla y Villa Esperanza.
Pervive ritual ancestral de dotación de agua para riego

SEQUÍA
La sequía también afectó a laguna Mayu. Antes entregaban entre cinco y seis veces al año; ahora con mucho esfuerzo de llegan a cuatro. Además, el caudal disminuyó de 200 litros a 100.
El sistema organizó la distribución para que el agua llegue a todos aunque con menos caudal.
Se estima que si las lluvias se atrasan, el agua continuará mermando hasta en 80 litros por segundo en las próximas entregas. Los agricultores dijeron que esta temporada sólo sembrarán la mitad de sus parcelas.
Pervive ritual ancestral de dotación de agua para riego

LOS DERECHOS
FERNANDO SALAZAR, SOCIÓLOGO UMSS
Son derechos del agua que se van asignando a grupos de usuarios que acá se llaman asignaciones. Éstas eran en la antigüedad haciendas y los grupos de pueblos reales de Indias de Tiquipaya. De ahí en adelante se han quedado las asignaciones que eran distribución de tierra y agua: a cierta cantidad de tierra, cierta cantidad de agua.
UNA USUARIA
GENOVEVA SAKA, COMUNARIA PUTUCU
Desde las 3:00 de la madrugada estamos esperando agua para Putucu. Este día es importante porque el agua sirve para regar, tenemos plantas, necesitamos. Nosotros no tenemos mita sólo “surokha” o chorro. De lo que van agarrar a media hora nos toca. Cuando ellos -usuarios- van a terminar de recibir recién vamos a recibir. Es difícil entrar a la asociación, tenemos que rogarnos, ir a marchas, desfiles, reuniones. Con estas aguas voy a sembrar alfalfa.
LA TRADICIÓN
BERTHA ARAUCO, ASIGNACIÓN COÑA COÑA
Nuestros papás y abuelos no sé por qué no han tenido, pero soy de Machu Mita. Esa agua es muy poco, no abastece. Ahora al suyo que llevo, son tres horas que me dan, y los regantes son casi seis. Pediríamos que nos hagan una nueva redistribución del agua. Ahora me han dado un lote en compañía que tiene agua de largada. Por eso he venido a recoger el agua, tenía que llevar líquido desde 5:50 horas; pero, desde las 4:00 hasta 9:50 no está llegando.



























