El Prado es la muestra del acontecer moderno
Ubicado en la avenida Ballivián, el Prado es uno de los lugares que se ha visto más afectado por el fenómeno de la modernidad. Hoy rebosa de negocios comerciales, restaurantes, tráfico y ruido urbano. En el pasado, era un espacio verde en el que el ser humano se encontraba con la naturaleza sin más interrupciones que su alegría sana.
Conocido como el paseo de la Alameda, este lugar lucía un paisaje vistoso y verde, justificando el denominativo de "Ciudad Jardín" para Cochabamba. Marcaba el nexo entre la ciudad y las fincas en los alrededores. Los paseos eran tranquilos, incluso los animales, como mulas o caballos, transitaban sin provocar tumultos. La gente acudía a comer en medio de un bosque de álamos que deleitaba la vista con vivaces tonos de verde.
La Alameda era frecuentada principalmente por personas de la alta sociedad, a quienes les gustaba realizar tertulias en los locales que la circundaban. Los domingos, era frecuente ver a jóvenes de este mismo sector social pasear despreocupadamente durante el día. Por la noche, estaba provista de "bombas" eléctricas de vidrio opalescente acomodadas en postes ornamentales metálicos, según el escritor Augusto Guzmán, en su libro "Cochabamba".
Esto duró aproximadamente hasta la década de los 60, cuando el crecimiento de la ciudad se disparó hacia un desarrollo urbanístico moderno. Las edificaciones comenzaron a exterminar la hojarasca de la zona hasta quedar lo que hoy se percibe como un pequeño paseo en medio de un caos vehicular y comercial. Incluso los restaurantes más antiguos tuvieron que ajustarse al paradigma moderno, dando fin así al espacio de confraternización entre el hombre y la naturaleza.
La plaza Colón marca el inicio del paseo del Prado. Entre ambos existió un arco construido de cal y piedra en homenaje a la batalla de Ingavi de 1841, pero fue demolido en 1894. Se levantó otro arco en 1910, aunque fue transferido algunos años después para hacer servir como portal del cementerio general.
La plaza sirvió como una prolongación de la Iglesia del Hospicio edificada en 1865. También fue el escenario de la feria de las Alasitas desde 1894. Como un reflejo de lo que fue la Alameda, conserva gran cantidad de follaje natural en comparación a otras plazas. Pese a que también se ha visto apropiada por actividades comerciales y de entretenimiento, es uno de los lugares más representativos de la ciudad y es hasta ahora uno de los principales puntos turísticos de Cochabamba.
El conjunto de la plaza y el Prado es considerado como el centro rectangular de Cochabamba. Después de la plaza 14 de septiembre es el lugar más visitado por los turistas.
























