Abren OEA y piden diálogo en Venezuela
Santo Domingo | EFE y AFP
El presidente de República Dominicana, Danilo Medina, inauguró anoche la Asamblea General de la Organización de Estados Americanos (OEA) con un mensaje de apoyo al diálogo en Venezuela y un llamado a que el organismo pida perdón por el apoyo a la invasión estadounidense de 1965 en su país.
“Nos preocupa el momento por el cual está pasando el pueblo venezolano. En ese sentido apoyamos sin reservas todas las iniciativas de diálogo que conduzcan, con apego a la Constitución y el pleno respeto a los derechos humanos, a la resolución de la efectiva diferencia entre los sectores políticos”, dijo Medina en el discurso de apertura.
“En especial respaldamos la iniciativa puesta en marcha en nuestro país por Unasur (Unión de Naciones Suramericanas) con el concurso de los expresidentes Jose Luis Rodríguez Zapatero de España, Leonel Fernandez de República Dominicana y Martín Torrijos de Panamá para la reapertura de un diálogo efectivo entre el Gobierno venezolano y la oposición”, agregó.
Venezuela, cuya crisis social y política es el tema de mayor preocupación continental, ocupó buena parte del discurso de Medina como anfitrión de la cita anual de máximo nivel de la OEA, que reúne a cancilleres de los 34 Estados miembros (todos los americanos menos Cuba).
“Deseamos efectivamente que Venezuela avance por el camino de la paz y de la institucionalidad, de la misma forma que queremos una OEA que sea promotora de la institucionalidad democrática en todo el continente”, sostuvo Medina.
Poco antes, el secretario general de la OEA, Luis Almagro, había descartado que se ponga en agenda la propuesta de aplicar a Venezuela la Carta Democrática Interamericana.
La canciller venezolana, Delcy Rodríguez, por su parte, acusó a Almagro de golpista, marcando así el carácter de la cita.
Almagro es “promotor de un golpe de Estado en Venezuela y actúa en favor de los factores opositores que pretenden, por vía de la violencia, derrocar a un Gobierno constitucional”, dijo Rodríguez, tras su arribo a la capital dominicana.

























