Chile evalúa “contribuir” a la continuidad de aerolínea Latam, en bancarrota
La declaración en bancarrota de la aerolínea chileno-brasileña Latam, la más grande de Latinoamérica, por la drástica caída de la actividad por la pandemia del coronavirus, pone al Gobierno de Chile ante el difícil dilema de ayudar a la que es una de sus empresas insignes y más estratégicas.
El Ministerio de Hacienda indicó que “el Gobierno evaluará la conveniencia y oportunidad para contribuir al éxito del proceso de reorganización de Latam”.
Nacida de la fusión entre la chilena LAN y la brasileña TAM en 2012, la compañía se acogió ayer al Capítulo 11 de la Ley de quiebras de EEUU, que permite a una empresa que no está en condiciones de pagar sus deudas reestructurarse sin la presión de los acreedores.
Antes de la emergencia sanitaria, Latam volaba a 145 destinos en 26 países y ofrecía 1.400 vuelos diarios, pero desde comienzos de abril tiene suspendidas el 95 por ciento de sus operaciones de pasajeros debido al cierre de fronteras en distintos países y a la menor demanda.
Es la primera vez que el Gobierno chileno se abre a la posibilidad de ayudar a la compañía. A mediados del pasado marzo, el presidente Sebastián Piñera descartó cualquier asistencia y dijo que su prioridad no eran las grandes empresas.
SEGUNDA AEROLÍNEA EN BAJA ECONÓMICA
La declaración en bancarrota de Latam se suma a la anunciada hace dos semanas por la colombiana Avianca, la segunda aerolínea más importante de Latinoamérica y la segunda más antigua del mundo.





























