Apresan a expresidente hondureño para extraditarlo a EEUU
La captura ayer del expresidente de Honduras Juan Orlando Hernández en Tegucigalpa a petición de Estados Unidos, que lo acusa de tres delitos asociados al narcotráfico, marca el inicio de su extradición a ese país, donde su hermano mayor Juan Antonio “Tony” Hernández cumple una cadena perpetua.
En una operación dirigida por el ministro de Seguridad, Ramón Sabillón, bajo un riguroso dispositivo de seguridad, Hernández fue capturado en el portón principal de su casa y de inmediato se le colocó un chaleco antibalas, fue esposado de manos y pies y llevado a una unidad especial de la Policía Nacional.
La captura se produjo poco tiempo después de que el juez natural Edwin Ortéz, designado ayer mismo por la Corte Suprema de Justicia, dictó la orden de detención, en un ambiente de mucha expectación en su país y el júbilo de un pueblo que esperaba la llegada de ese momento desde hace varios años.
El exmandatario salió caminando por el portón principal de su casa, en la zona residencial exclusiva de San Ignacio, en el oriente de Tegucigalpa, vestido con un pantalón vaquero de color azul, una chaqueta y mascarilla del mismo color, y camisa blanca.
La solicitud de “arresto provisional de un político hondureño con el propósito de extradición” fue hecha el lunes por la embajada de Estados Unidos en Tegucigalpa, 20 días después de que Hernández finalizó su segundo mandato consecutivo, el 27 de enero, cuando fue sucedido en el poder por Xiomara Castro.
“Actos corruptos”
El 7 de febrero, el jefe de la diplomacia estadounidense, Antony Blinken, había afirmado que Hernández fue incluido el 1 de julio de 2021 en el listado de personas señaladas de corrupción o de socavar la democracia en El Salvador, Guatemala y Honduras.
“EEUU está promoviendo la transparencia y la rendición de cuentas en Centroamérica al hacer públicas las restricciones de visa contra el expresidente de Honduras, Juan Orlando Hernández, debido a actos corruptos”, detalló Blinken. “Nadie está por encima de la ley”, subrayó.
Hernández, quien dejó la presidencia de Honduras el 27 de enero tras ocho años en el cargo, ha sido implicado por fiscales de Nueva York en nexos con el narcotráfico. Su hermano, el exdiputado Tony Hernández, fue condenado en marzo de 2021 a cadena perpetua en Estados Unidos por ese mismo delito.
En un comunicado, Blinken apuntó que “según múltiples informes creíbles de los medios”, Hernández “se ha involucrado en corrupción significativa al cometer o facilitar actos de corrupción y narcotráfico, y al utilizar las ganancias de actividades ilícitas para campañas políticas”.
“Además, Hernández fue identificado por su nombre en el testimonio de un testigo bajo declaración jurada en un proceso penal federal de Estados Unidos por haber recibido ganancias del narcotráfico como parte de la financiación de su campaña”, agregó.
Fiscales estadounidenses se han referido al exgobernante como “coconspirador”, aunque no existía una acusación formal en su contra.
Niega todo
El expresidente Hernández niega todos los cargos y asegura que las acusaciones son una venganza impulsada por los mismos capos de la droga que su gobierno capturó o extraditó a EEUU.
Argumentó que entre 2014 y 2021 se extraditaron 28 capos y otros 31 se entregaron a Estados Unidos, en tanto se decomisaron 41.240 kg de cocaína, entre otros logros de su lucha contra el narcotráfico.


























