Ciudades de verdor
(...) de momento veamos lo inmediato y económico. Se construyen edificios con balcones ajardinados, de modo que en buena parte de sus superficies externas, estos edificios quedan cubiertos de verdor
Nuestras urbanizaciones varían notablemente en su aspecto. Hay ciudades que se componen de construcciones de varios pisos, aunque no demasiados, conformando manzanos cuadrados o de formas irregulares. Otras tienen un centro de grandes edificios cuyas alturas decrecen al alejarse de su parte céntrica. Y finalmente hay los cada vez más extensos suburbios residenciales, como son usuales en Estados Unidos.
Aunque variadas en sus formas, las ciudades siguen siendo derivadas de las aldeas de los primeros agricultores. Pero ahora vivimos en la era industrial y es buen tiempo de que iniciemos la construcción de ciudades conforme a las tecnologías industriales de que disponemos. Hasta el momento, la idea maestra es la del ingeniero americano Fuller, quien planteó grandes edificios que sean urbes en sí mismos, teniendo la forma de pirámides con bases de triángulos equiláteros y sus tres caras semejantes. Con un kilómetro en cada arista, un edificio así albergaría un millón de habitantes.
No hay que subestimar el potencial de este concepto. Analice el lector cómo, cada vez más, se quiere vivir en departamentos. El diseño de Fuller es de una ciudad de departamentos, en un solo edificio.
Pienso que para ser funcional, un edificio de este tipo debe albergar todo lo necesario en una ciudad: fábricas, depósitos industriales, estadios y grandes estructuras semejantes. Así que posiblemente lo funcional para un millón de habitantes sea que la pirámide tenga dos kilómetros en cada arista. Empero, tratándose de edificios exclusivamente residenciales, bien pueden hacerse con bases estrelladas y proporcionalmente altos en relación al diámetro de sus bases; de este modo se optimizaría las superficies externas para ventanales.
Edificios-ciudades como pirámides, como bosquejó Fuller, requerirán que la ingeniería diseñe sistemas de transporte totalmente modernos, como ascensores para personas y también grandes montacargas, pero que se desplacen tanto horizontal como verticalmente. Esto porque en las ciudades actuales el transporte es básicamente bidimensional, a lo largo de calles y túneles de trenes subterráneos. Sobre esta trama horizontal, viene el servicio vertical de ascensores, montacargas y grúas para las construcciones.
Pero dejemos las pirámides de Fuller para el futuro; de momento veamos lo inmediato y económico. Se construyen edificios con balcones ajardinados, de modo que en buena parte de sus superficies externas, estos edificios quedan cubiertos de verdor.
Ahora en China se quiere dar un paso más allá en estos edificios verdes. Se ha comisionado a los arquitectos italianos del estudio Stefano Boeri, de Milán, el diseño de una urbanización residencial de 30.000 habitantes, adjunta a la ciudad de Liuzhu, con la que estará comunicada con trenes eléctricos.
Se espera que esta urbanización sea habitable en el año 2020. Se compondrá de edificios conformando caras oblicuas externas, en buena parte recubiertas de vegetación. Entre esta disposición, a plan de maceteros, y el uso de vehículos eléctricos sobre rieles, la pequeña ciudad suburbana dará el aspecto de montículos casi cubiertos de verdor. Y el verdor será extenso en el paisaje, porque esta urbanización se extenderá sobre 175 hectáreas.
Es un gran paso y si tiene el éxito que se espera, también se puede esperar que el modelo se propague en China. Al fin de cuentas, dentro de una década ese país tendrá el doble del producto bruto de Estados Unidos, y bien podrá sufragar el razonable costo de revitalizar su tan poblado territorio.
El autor es escritor.
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