Elecciones de medio término
En noviembre los estadounidenses votarán para elegir a los 435 miembros de la Cámara de Representantes y a 35 de los 100 miembros del Senado. A pesar de que falta un buen tiempo para que esto suceda, el interés por las denominadas “elecciones de medio término” se ha puesto ya de manifiesto. El presidente Donald Trump figura entre los primeros interesados. Al aconsejar a sus partidarios del Partido Republicano que no lleven a votación el proyecto de ley sobre inmigración, se inclinó a suponer que en las elecciones de noviembre sus mayorías en ambas cámaras podrían ser reforzadas.
Sin embargo, los líderes y simpatizantes del Partido Demócrata abrigan, con seguridad, la esperanza de modificar en su favor el actual equilibrio de fuerzas. Por de pronto, es aventurado pronosticar cuál de estas expectativas contradictorias será satisfecha. Ello no obsta a que se intenten las primeras aproximaciones al ánimo de los electores. Según un sondeo de la Universidad Quiniapiac, comentado por la Voz de América, una mayoría de votantes quiere que los demócratas tomen el control de ambas cámaras. Favorecen con su preferencia “a los demócratas sobre los republicanos 49-43 en la Cámara Baja y 49-44 en el Senado”.
Estos datos coinciden con otros que se desprenden de una reciente encuesta del Pew Research Center procesada entre el 5 y el 12 de junio. Según la misma, el 48% de los votantes consultados manifiesta que favorece al candidato demócrata en su respectivo distrito y 43% al candidato republicano. Por otra parte, un 60% de los encuestados expresa que su voto en estas elecciones será un voto contra Donald Trump (34%) o a favor de él (26%). Esto significa que la actitud y las políticas del presidente podrían llegar a ser determinantes en el comportamiento de los electores.
Esta hipótesis lleva a considerar el estado en que se encuentra la aceptación o rechazo del mandatario. Según datos del Pew Research Center, un 40% de encuestados declara que aprueba el desempeño del presidente. Al mismo tiempo, un 60% piensa que el presidente tiene poco respeto por las instituciones y tradiciones democráticas y un 56% manifiesta que no confía en que mantenga separados sus intereses de negocios de sus decisiones como primer mandatario. En relación con todo esto, también hay datos como para conjeturar qué políticas o asuntos podrían influir en el ánimo de los electores. Con matices entre demócratas y republicanos, suscitan interés asuntos como economía, inmigración, terrorismo y salud, que los votantes aspiran a que sean abordados por los respectivos candidatos a senadores y representantes.
El autor es docente universitario
Columnas de ALBERTO ZELADA CASTEDO




















