La salud de las mujeres y los desafíos del SUS
Desde el anuncio de implementación del Sistema Único de Salud, en septiembre de 2018, se han suscitado severas críticas acerca de su viabilidad. A pesar de las controversias y cuestionamientos sobre la asignación presupuestaria, fuentes de financiamiento, cantidad de recursos humanos, equipamiento, infraestructura y la necesidad de fortalecer la coordinación interinstitucional entre los niveles estatales, entre otros; esta propuesta se constituye en una valiosa oportunidad para generar un proceso de planificación intersectorial inclusivo y participativo en el que, además, se pueda reflexionar sobre otros temas cruciales como los impactos diferenciados del estado de salud de la población, puesto que, en el diseño de cualquier política pública de salud un objetivo debería ser la identificación de necesidades y demandas de atención, por ejemplo, visibilizar los problemas de salud que afectan a mujeres y hombres de forma diferenciada, o las necesidades específicas de atención de la población adolescente y joven.
Este análisis supone, desde luego, superar la concepción biomédica e incorporar una mirada contextual de la salud. Desde una perspectiva de género, según datos del INE (2017) a nivel nacional, la esperanza de vida de las mujeres es de 75,9 años, mientras que la de los hombres es de 69,1, de modo que las mujeres viven 6,8 años más; sin embargo, esta aparente mayor longevidad no implica una mejor calidad de vida. Datos del ministerio de Salud y del INE señalan que cada día mueren tres mujeres por cáncer de cuello uterino y una, a causa del cáncer de mama. Por otro lado, las repercusiones para la salud de las mujeres no están ligadas solamente al sexo biológico, sino que tienen que ver con los roles y estereotipos de género, como ser la precarización del trabajo y el trabajo de cuidados no remunerado, así como por la magnitud del impacto que tiene la violencia machista contra la integridad física, psicológica y sexual de niñas y mujeres, haciendo del feminicidio una de las principales causas de muerte de las mujeres en Bolivia.
Es por ello que el Sistema Único de Salud se enfrenta al enorme desafío de materializar el derecho a la salud y a la integridad de toda la población, considerando la atención diferenciada, con especial énfasis en la salud de las mujeres y en observancia del marco normativo vigente, cuyo cumplimiento sigue pendiente.
La autora es pedagoga social
Columnas de CLAUDIA LORENA CALSINA VALENZUELA





















