En lugar de ser del montón
Álvaro Maldonado Bustamante
Mientras por un extremo del planeta estamos intentando evitar la destrucción de nuestros bosques, por otro extremo del planeta los osos polares buscan comida en la basura por Rusia, en la frontera Colombia-Venezuela queman alimentos y medicinas.
El 23 de febrero marcó otra página de este lado del continente americano de color negro ceniza; sin mirar el tinte político que ha tomado este tema, debemos reconocer que los humanos hemos roto todo esquema relacionado a la sensibilidad y el mayor desastre que puede pisar lo poco que queda de este planeta, somos nosotros mismos.
La palabra progreso, como la de desarrollo se han convertido en banderas de destrucción de nuestra propia naturaleza, creando factores que posibilitan hacer discursos abrazados de maniquíes representantes de la madre tierra. Hemos sido capaces de crear máquinas que levantan edificios, o que reducen el tiempo de producción de materiales no reciclables o también crear una isla con la misma basura que producimos..., ¿pero fuimos capaces de construir o inventar máquinas capaces de encontrar curas a enfermedades que terminan con sueños o familias enteras?; no, la verdad no. Pero para jugar al matón más grande o al más bocón más grande sí fuimos capaces de escoger aquí, en el norte, en el este y en el oeste de esto que queda de planeta.
Y así de sencillo podemos decir, que si no somos capaces de reflexionar y buscar soluciones en lugar de mas falsos salvadores, mejor pongamos la basura en su lugar, dejemos de comprar en bolsas plásticas, en lugar de insultar agradezcamos no haber sido criados en la misma cuna, en lugar de amarrar huatos, plantemos mas árboles, en lugar de ser del montón seamos parte del cambio.
Ciclista urbano
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