Cuentas sin aclarar
En un país que tiene una terrible memoria selectiva y que se olvida de lo que le conviene –sobre todo si “lo que le conviene” tiene “poder”–, es bueno insistir en que las cuentas viejas del nuevo presidente sean aclaradas, para que más adelante no vuelvan “de la nada” o al primer tropiezo o conflicto, que es cuando uno comienza a preguntarse por el “pasado olvidado”. Ahora, siento la necesidad de pedir que se nos aclaren algunas cosas que no quedaron claras y necesitan respuestas.
Antes de entrar en el tema, es necesario referirse a la idea del presidente electo –siguiendo el discurso (¿instrucción?) de Evo Morales– de pedir la renuncia de Almagro por lo realizado por este y la OEA, en el fraude del año pasado.
Al respecto, Arce respondió a La Razón, lo siguiente: “Yo creo que están claras las cosas, ahí estamos de acuerdo. No hubo ningún fraude, hubo todo un preparativo para un golpe de Estado, del cual la OEA lamentablemente formó parte”. Y no sólo eso, para Arce, Almagro “se inmiscuyó, violó normativas bolivianas, de todo organismo veedor en un tema electoral; se inmiscuyó en temas internos”.
La lectura de este texto nos deja varios temas:
La misión de la OEA del año pasado vino a ver que las elecciones sean limpias y transparentes y descubrió irregularidades que, en la profundización, develaron fraude. Esa Misión es la misma que validó las elecciones de este año… y ahí entra lo de lo “selectivo”, porque se acepta lo que la misma misión avala este año, pero no lo del año pasado cuando no sólo que son los mismos observadores, sino que hicieron igual trabajo. Po ello, debemos volver a preguntarnos si Arce Catacora será capaz de dar a Evo Morales el “beneficio de la duda” (extinción del proceso) y convocará a elecciones para darle a Morales la oportunidad de participar (ya lo hizo el “tío” Cámpora en Argentina y llamó a Perón); personalmente, espero no ocurra tal cosa, y presumo que lo que existe es esa dificultad que tiene Arce de desligarse de lo que diga Morales sin ponerlo quisquilloso y de ahí la preocupación: si el expresidente va a seguir influyendo, no tendremos un presidente libre. ¿Influirá en política interna y exterior?.
Eso lo definirá Arce; creo que Choquehuanca tiene un rumbo más definido y determinado: no quiere cerca a Morales ni a su gente cerca. Pero Arce podría poner a un ministro de Gobierno del riñón político del jefe del MAS, como Wálter Chávez o Navarro. Esos son de confrontación, nada que ver con el discurso conciliador del declarado ganador de las elecciones (sin fraude, se aseguró, desde la OEA, PNUD, UE y otros cuatro organismos).
Pero vamos a las preguntas que no pueden quedar sin respuestas a fin de comenzar una gestión con cuentas claras; terminemos eso de “borrón y cuenta nueva”, porque el borrón significa, en la mayoría de las veces, un tremendo daño económico para el país.
El presidente entrante está a tiempo de aclarar, entre otros temas, la investigación de la UIF, referida a una cifra que supera los seis millones de bolivianos de incremento en sus cuentas personales, depósitos dudosos de funcionarios públicos, consultorías a empresas extranjeras petroleras mientras estaba en YPFB e, incluso, la posibilidad de haber recibido dinero del desfalco al Fondo Indígena.
Eso se tiene que aclarar, así como los desmedidos gastos de Morales, en canchas, en edificaciones, un museo en su honor (eso pasaba por su ministerio, porque costó plata), el ingenio azucarero de San Buenaventura (¿hicieron un estudio real de factibilidad? ¿lo volvería a hacer?) La planta de Bulo Bulo, con al menos 200 millones de dólares de sobreprecio y su mala ubicación, las contrataciones chinas, el edificio del ministerio de Economía con gastos dispendiosos, algunos denunciados y frenados, pero otros, que “corrieron igual”; BOA en manos de la familia García Linera son algunos de los temas de lo que tiene que explicar y, por supuesto, el caso del Fondioc, cuyos montos totales son un misterio. Ese robo (sin eufemismos) se hizo en su gestión ministerial y no se tiene más que a Nemesia Achacollo como “responsable”, y no se establecieron responsabilidades de las altas autoridades que autorizaron todo lo que allí pasó, es decir, que se burlen los controles de Estado, responsabilidad que, por supuesto, incluía al que va a ser posesionado Presidente del Estado, es decir, don Luis Alberto Arce Catacora.
Y no es buscarle pelos a la leche. Arce ganó (hasta que alguien no demuestre lo contrario) la elección de manera contundente; puede hacer un gobierno sin Morales, porque eso es lo que eligió la gente. El año pasado, en 21 días, el país buscó que no esté Morales y este año Arce fue el elegido por los votantes para que el corrupto sea dejado de lado; y eso lo decidió una gran parte de la gente del MAS y otros que eligieron pensando que lo puede hacer bien. Pero… la memoria es selectiva, reitero y eso que se olvidó momentáneamente (las explicaciones) por el voto, puede volver cualquier rato, en momentos difíciles (y vaya que los vamos a tener) y entonces volverán las preguntas y eso minará la confianza y volveremos a lo de siempre.
En fin… buenas memorias y “ojo al charque”.
El autor es periodista
Columnas de CARLOS FEDERICO VALVERDE BRAVO




















