El árbol mágico de dinero del Estado

Columna
RAÍCES Y ANTENAS
Publicado el 23/11/2020

Una de las preocupaciones centrales de la economía es el déficit público. Esto ocurre cuando los gastos e inversiones del gobierno son mucho más elevados que los ingresos que provienen, generalmente, de los impuestos. Este año, la economía boliviana cierra con un agujero fiscal equivalente al 12% del Producto Interno Bruto (PIB). Entre 2014 y 2019, el déficit público fue del 6,7% del PIB. La hambruna fiscal se agravó con la pandemia y la cuarentena, pero es un viejo problema.

En tiempos de recesión y desempleo, Bolivia y el mundo necesitan dinero. En este contexto ha revivido la teoría monetaria moderna (TMM) que sostiene que lo del déficit público es un mito y que el tamaño de este no debería ser una restricción para que los Estados gasten o inviertan en infraestructura, salud, educación y creación de empleos. Por supuesto, estas ideas producen una urticaria irreversible entre los neoliberales y una polémica feroz entre los keynesianos.

Una de las exponentes de esta escuela es la profesora Stephanie Kelton, quien recientemente escribió el libro: El Mito del déficit público: Teoría monetaria moderna y el nacimiento de la economía popular. Ella afirma que existen seis mitos sobre el déficit. Aquí hablaremos sólo de cuatro.

El gobierno es igual que una familia o empresa. Con frecuencia se hace este tipo de comparación en el debate público para ser más didáctico. En tono bíblico se recomienda: “Una buena familia no puede gastar más de lo que recibe”. Kelton sostiene que la comparación entre un dulce hogar y el Estado es una falacia moralista y un despropósito técnico. La razón es muy sencilla. Las personas no tienen algo que al Estado le sobra: El poder de emitir moneda. Además, el Estado no necesita aportar dinero antes de poder gastar, como en el caso de las familias. Asimismo, el Estado no quiebra ni desaparece como a veces ocurre con las personas o empresas endeudadas. Kelton afirma que “cuando los gobiernos intentan administrar sus presupuestos como los hogares, pierden la oportunidad de aprovechar el poder de sus monedas soberanas para mejorar sustancialmente la vida de su gente”. El Estado tiene un árbol de metálico que, si sabe usarlo, no causará problemas. La única restricción para cosechar dinero sería evitar que la inflación se dispare.

Aquí unos comentarios desde el sur. Es correcto que el Estado puede financiarse con emisión monetaria o deudas elevadas, pero el problema está en la calidad del gasto y la inversión que haga. En casos, como el boliviano, la plata se la tira por la ventana o se la llevan los corruptos. Nuestro país tiene historias de inflación asociadas a desequilibrios fiscales y devaluaciones de la moneda local. Estos traumas están tatuados, con sangre, en el imaginario colectivo nacional. Por lo tanto, cuando se observan déficits públicos elevados, descontrol cambiario y expansión monetaria, por ejemplo, empresas y personas adoptan actitudes defensivas. Huyen de la moneda local y/o incrementan precios, provocando tempestades inflacionarias.

Un segundo mito es que los déficits son siempre evidencias de gastos excesivos y dispendiosos. En el ámbito político con frecuencia se escuchan frases como: “el gobierno no puede vivir más allá de sus posibilidades, o está gastando lo que no tiene, o siempre invierte mal” y otras conclusiones demasiado facilonas y falsas, según Kelton. El déficit público se puede ver también como un superávit de personas y empresas, argumenta la economista. Supongamos que el agujero fiscal llega al 10% del PIB. Entonces, el Estado está en rojo, pero las personas están en azul en un valor del 10%. La economía tiene una nueva carretera, hospital o escuela. Aquí el supuesto fuerte de Kelton es que el Estado siempre gasta e invierte bien.

En América Latina y en Bolivia existen decenas de casos que demuestran lo contrario. Sistemas precarios y pobres de educación y salud u obras de infraestructura inútiles son la otra cara de la moneda del déficit público. Rojo en el sector público. Rojo intenso en la sociedad.

El tercer mito es que los déficits serán una carga para la próxima generación: gastos de hoy, hambre de mañana. El comportamiento dispendioso del Estado está dejando, a nuestros hijos y nietos, un país quebrado. Los retoños cargarán la pesada cruz de la deuda interna y externa. Así rezan, las consignas de los críticos del déficit público.

Para Kelton esto es una retórica política muy poderosa, pero no tiene lógica económica. El ejemplo sería que EEUU, después de la Segunda Guerra Mundial, registró enormes déficits públicos y una deuda de más del 120% del PIB, pero este desbalance creó los EEUU modernos, exitosos y prósperos de las siguientes cuatro generaciones. Entretanto, aquí en Bolivia, tenemos el contra ejemplo. El gasto y la inversión gigantesca de los últimos 14 años, tanto cuando hubo superávit como déficit público, no nos dejó un mejor futuro económico porque, básicamente, no se invirtió para superar el modelo primario exportador, sino que se caminó en círculos, puño en alto, en torno de las rentas.

El cuarto mito es que los déficits desplazan la inversión privada y socavan el crecimiento a largo plazo. Para el keynesianismo tradicional, en la economía hay una cantidad de ahorro fija, por la cual compiten el sector público y privado. Cuando el Estado financia sus gastos e inversiones, con deudas, debe ofrecer una tasa de interés más elevada a la gente para que le entreguen sus ahorros. A su vez, este mayor costo del dinero (préstamos más caros) reduce la inversión privada. Este es el conocido efecto desplazamiento (crowding out), donde la inversión privada se contrae por el aumento del gasto público. Kelton sostiene que, en realidad, la inversión y el gasto público generan un efecto de crowding in, es decir incentivan, más bien, la iniciativa productiva privada. En nuestros países es difícil ver una separación entre política fiscal y monetaria. Pero en economías como las de Japón y EEUU, el gasto público está por los cielos y las tasas de interés son negativas. Este es un punto válido, pero sin antecedentes en economías pequeñas, como la boliviana.

En momentos de escasez de recursos para financiar la reactivación económica, como ahora, estas ideas pueden ser una gran tentación para acudir al árbol del dinero que supuestamente crece en las bóvedas del Banco Central. En el país han surgido seguidores instantáneos de la TMM. Pero se debe evitar las tentaciones populistas y ser muy cuidadoso. La alquimia de convertir piedra en oro es una quimera antigua y ya fracasó en Bolivia.

 

El autor es economista

Ha votado 'Indiferente'. ¡Gracias por su voto!

Columnas de GONZALO CHÁVEZ A.

08/04/2024
En 1983, David Copperfield, un afamado “mago” estadounidense, hizo desaparecer la Estatua de la Libertad frente a millones de personas. Este hecho entró a la...
05/04/2024
El Gobierno ha presentado a la ALP un proyecto de ley que obliga a los trabajadores a jubilarse a los 65 años, pero ministros, viceministros y mucha gente...
25/03/2024
El presidente Luis Arce, en una conferencia de prensa en la semana que termina, afirmó que los fundamentos económicos del país están bien y que no estamos en...
18/03/2024
El Gobierno de manera machacona y obsesiva ha estado presionando, vía opinión pública, para la aprobación de la Ley 035, que reforma el sistema de pensiones...

Más en Puntos de Vista

SEBASTIÁN CRESPO POSTIGO
06/03/2026
LA ESPADA EN LA PALABRA
IGNACIO VERA DE RADA
06/03/2026
06/03/2026
SURAZO
JUAN JOSÉ TORO MONTOYA
05/03/2026
BUSCANDO LA VERDAD
GARY ANTONIO RODRÍGUEZ
05/03/2026
En Portada
El presidente de Estados Unidos Donald Trump reconoció durante cumbre Escudo de las Américas que el país ha desatendido la región durante años.
En el encuentro, Donald Trump agradeció la presencia de Rodrigo Paz en el evento que se celebra en Miami. Se trata del primer encuentro en ambos mandatarios.

Al inicio de la Cumbre Escudo de las Américas, el presidente Donald Trump se dirigió al mandatario boliviano, Rodrigo Paz, calificándolo como una "gran persona...
En el marco de las operaciones destinadas a la defensa de los recursos naturales y proteger el ecosistema amazónico, la Armada Boliviana, en coordinación con...
En el marco de la Exposoya 2026, organizada por la Asociación de Productores de Oleaginosas y Trigo (Anapo), las autoridades nacionales informaron al sector...
El gobierno de Estados Unidos confirmó que su presidente, Donald Trump, recibirá este sábado a su homólogo de Bolivia, Rodrigo Paz, y de otros 11 países, en...

Actualidad
Un nuevo hecho de violencia contra la niñez se registró en la urbe alteña. La Policía investiga un presunto intento de...
En el marco de la Exposoya 2026, organizada por la Asociación de Productores de Oleaginosas y Trigo (Anapo), las...
¿Está pensando en sus vacaciones para este 2026? Una nueva oportunidad para planificarlas con descuentos importantes...
El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, afirmó que "Bolivia llega a proponer y a liderar una nueva etapa de estabilidad...

Deportes
Con un arbitraje polémico de Jordy Alemán que fue duramente cuestionado por los hinchas bolivaristas por la expulsión...
Always Ready y Bolívar, los dos equipos de mejor rendimiento en la Copa de Verano, jugarán hoy a las 18.00 el primero...
Blooming se hizo respetar en su casa, aprovechó además la diferencia numérica, y con tres goles en el segundo tiempo...
Aurora presentó a Michael Rangel y Sebastián Altamirano como refuerzos para esta temporada en la que quieren dar que...


Doble Click
Conmemorando el Día Internacional del Escultor, hoy levanta telón la octava edición de la exposición “Esculturas que...
El escritor portugués Antonio Lobo Antunes ha fallecido a los 83 años de edad, según ha confirmado la editorial Dom...
Del 23 de marzo al 25 de abril se desarrollarán las Jornadas Culturales Plurinacionales, un proceso nacional de diálogo...
En Verona, Italia, durante la última década del siglo XVI, Romeo Montesco y Julieta Capuleto, adolescentes, se enamoran...