Un triste Ministro de Educación
En Bolivia deberíamos estar atentos ahora mismo a lo que haga Luis Arce Catacora con el “ministro” de Educación, un tal Quelca, que, sin la menor duda y a todas luces, es un ladrón de lo peor.
Una señora lo denuncia con pruebas y aparecen entonces matones de la COB, para pasear en hombros al corrupto comunista (es o era del PC) y amenazan con “sacar de las orejas” a la denunciante, una señora con algo de decencia y mucha ingenuidad (sigue siendo masista).
Para el malhechor Quelca y los suyos, por lo visto ese Ministerio (¡y vaya cuál… el de Educación!) es el que les ha tocado en la repartija y ahora es cosa suya, de ellos. Ellos podrán aprovecharlo, ordeñarlo, exprimirlo como quieran y les dé la gana y que nadie se meta.
La decente señora dice que no renunciará a menos que lo pida el “presidente” (él también se merece las comillas).
¿Qué hará Arce? Lo correcto, hasta un niño, lo sabría, es exigirle la renuncia a Quelca y mantener donde está a la señora, que ella sí merece ser premiada.
Pero Quelca seguramente no piensa renunciar sin antes robar un montón, él y los suyos, que lo levantaron en hombros. ¡Armaría la de San Quintín! Se rodearía de matones y bloquearía el Ministerio en plena avenida Arce, lo apoyarían las Bartolinas, etc…
¿Qué hará, entonces, el “presidente”? Lo que haga acabará de definirlo a él y a lo que se viene.
El autor es escritor
Columnas de JUAN CRISTÓBAL MAC LEAN E.






















