Producción sustentable
La actividad agrícola y el costo ambiental. Entendemos esa producción como aquel modo de producir capaz de garantizar el sustento de ésta y de las futuras generaciones. Significa que la forma como estamos produciendo hoy pueda ser reproducida indefinidamente. Eso ya trae una constatación alagueña para el futuro próximo: si la mayor parte de los alimentos proviene de mono culturas y pecuaria intensivos, dependientes de fertilizantes, defensivos químicos y petróleo, los cuales son fuentes finitas; entonces, el modelo actual no podrá continuar reproduciéndose y, por tanto, no es sustentable.
Además, es generador de pasivos ambientales importantes como pérdida de la biodiversidad, emisión de gases de efecto estufa, comprometiendo la calidad del agua etc., los cuales pueden afectar la propia forma de vida actual en el planeta.
¿Cómo entonces atender la creciente demanda de alimentos fuera de este modelo?
Mismo que tecnologías como el plantío directo y sistemas integrados de producción agrícola tengan permitido amainar parte de estos efectos todavía así otras medidas precisan urgentemente ser tomadas.
Además de revisar las formas de producción es urgente entender cómo las actividades agrícolas pueden realizarse en un determinado territorio con menos costo ambiental.
Implica en la identificación al nivel de paisaje, de las fortalezas y sus debilidades ecológicas para a partir de ahí determinar dónde y en qué proporción las coberturas vegetales naturales deben obligadamente ser mantenidas o recuperadas y por donde podríamos mantener por lo menos provisoriamente el modelo productivista.
Esa estrategia de ordenamiento territorial permitiría todavía utilizar el actual modelo, pero en una proporción de tal forma que el paisaje que las áreas de vegetación natural y mismo cultivos perenes y más extensivos sean capaces de actuar como mitigadores de los efectos negativos, generando un balance positivo de servicios ambientales. Además de eso, las áreas conservadas (campo o florestas), todavía podrían actuar como proveedores de insumos naturales con es el caso de los polinizadores y tantos otros beneficios de las propias mono culturas.
Necesitamos, por lo tanto, entender mejor la naturaleza y sus equilibrios, los cuales son basados en la biodiversidad que los cultivos intensivos condenan, pero que debemos intentar reproducir, por lo menos al nivel del paisaje, planificar mejor el uso del territorio es un imperativo sumamente importante!
Columnas de Ángel Velasco Barron/Ing. agrónomo




















