Microorganismos, el universo que no vemos
La agricultura depende de muchos procesos desenvueltos por organismos a los cuales no le damos la atención, al menos que causen daño. Tratase del universo de los microorganismos representados por hongos, bacterias, protozoarios, algas unicelulares, ácaros y virus. Generalmente los considerados perjudiciales, pues muchas enfermedades y daños a las plantas y los animales, incluyendo el hombre, son causados por macroorganismos (fiebre aftosa, dengue, malaria para citar algunos). Entre tanto, es preciso reconocer que la mayoría de los microrganismos son benéficos y absolutamente necesarios al funcionamiento de la naturaleza. Podemos, por lo tanto, utilizarlos en nuestro provecho, como la producción de yogurt, quesos, panes, cervezas, vinos e incluso la insulina.
Los microorganismos son los principales responsables por el reciclaje de nutrientes, en especial el nitrógeno, azufre y fósforo, fundamentales para la vida del suelo y la nutrición de las plantas. Además de eso, muchas especies de animales y vegetales tienen su sobrevivencia dependiente de estos seres. Es el caso de los rumiantes que necesitan de los microorganismos del rumen para desdoblar la celulose de los pastos ingeridos y así transformarlos en proteínas de alta calidad. En las plantas, podemos mencionar la simbiosis entre las leguminosas y bacterias fijadoras de nitrógeno de la atmosfera lo que también, ocurre con gramíneas, aunque de forma diferente,
El desenvolviendo de investigaciones buscando bacterias más eficientes de proveer nitrógeno fijador atmosférico para el arroz, trigo, maíz etc., como hacemos con las leguminosas, permitirá asegurar la independencia del nitrógeno oriundo del petróleo fuente cara y finita en breve tiempo.
Buena parte del control biológico de plagas y enfermedades en la agricultura utilizase hongos, virus y bacterias como enemigos naturales para contener las plagas y los insectos transmisores de enfermedades.
Un ejemplo de suceso es el control de la lagarta de soya por medio del virus Baculovirus anticarsia, que desde que fue lanzado en escala comercial permitió una economía estimada en $us 100 millones de dólares en defensivos químicos, sin considerar los beneficios ambientales de la no aplicación de 11 millones de litros de insecticidas. Muchos otros ejemplos existen y, aunque el control biológico traiga respuestas positivas en la reducción de uso de agrotóxicos y en la mejoría de la renta de los agricultores, su uso todavía se concentra en pocos cultivos, en el control de insectos.
El mundo microscópico puede ofrecer medios para mejorar la calidad de los productos agrícolas, colaborar para la reducción de la contaminación ambiental y la preservación de recursos naturales. Todavía hay mucho a desenvolver en esta área, pero con certeza es una de las salidas para asegurar sustentabilidad
en los sistemas de producción agrícola.
Columnas de Ángel Velasco Barron/Ing. agrónomo





















