Polémica inspección
Ayer, la Alcaldía de Cochabamba tuvo que dejar sin efecto la inspección vehicular ambiental que pretendía reducir la contaminación atmosférica por la emisión de gases del parque automotor que aún funciona con combustibles fósiles, como respuesta a una recomendación de la Contraloría General del Estado.
El fin es garantizar “el derecho a un aire limpio, el mantener una atmósfera que permita la vida y su desarrollo óptimo y saludable, la prevención y el control de la contaminación atmosférica”, como señala un informe de la supervisión, realizada por la Contraloría, “relativa a la gestión de la calidad del aire en el municipio de Cochabamba”, de mayo de 2022.
Las acciones para reducir la contaminación atmosférica en Cochabamba necesariamente pasan por controlar las fuentes de contaminación: las industrias, ladrilleras y el parque automotor.
Los primeros pasos para controlar las fuentes de contaminación del aire comenzaron en 2017 con los cambios para que las ladrilleras dejen de utilizar leña para la producción y utilicen gas natural.
Sin embargo, la adecuación no dio resultados esperados y la emisión de gases no disminuyó de manera significativa. A partir de 2020 se inició una nueva fase y se determinó el cierre de las ladrilleras, ubicadas en la zona sur, cerca del aeropuerto. Después de un proceso de dos años, más de 70 ladrilleras fueron trasladadas.
El efecto de este cambio ha repercutido visiblemente en la calidad del aire. Aunque no se tienen datos exactos de la magnitud en la que se redujo la capa de contaminación que solía cubrir ese sector de la ciudad, pero esta ya no es visible, sobre todo en invierno. La medida de trasladar las ladrilleras provocó la aprobación y el respaldo ciudadanos.
La medida más popular para cuidar el medio ambiente y la calidad del aire es el Día del Peatón. Sin embargo, no deja de ser una medida aislada y de efectos de corta duración para cuidar el medio ambiente.
De acuerdo con datos que manejaba la Red MoniCA hasta 2020, Cochabamba es la ciudad más contaminada de Bolivia y la undécima de Latinoamérica con los índices más altos de contaminación del aire.
Sin embargo, la última medida que lanzó la Alcaldía de Cochabamba para realizar la inspección técnica ambiental de los motorizados con un costo y una penalidad se encontró con el rechazo ciudadano.
Las observaciones técnicas, legales y económicas obligaron a suspender temporalmente la medida.
Más allá de los argumentos o a favor que se tengan de esta medida lo que también ha mostrado esta situación es la gran necesidad de impulsar el transporte sostenible, que no contamine y que no emita gases.
Ese es el futuro, pero las políticas para avanzar en este sentido son mínimas. Ese es el mayor desafío que tendrán que encarar en adelante las autoridades y los ciudadanos para cuidar nuestra casa común.



















