Bolivianos en Chile aguardan fallo en silencio y con temor
Violeta Soria
Los Tiempos / Santiago de Chile
La normalidad reina en Esmeralda, el “barrio boliviano” de dos cuadras de largo ubicado en Iquique, la ciudad costera del norte de Chile, distante a tres horas de la frontera con Bolivia, donde la presencia de connacionales es masiva por el potencial comercial de la Zona Franca. Esto a pocas horas de conocerse el fallo de La Haya sobre la demanda marítima.
“Cochabamba, Oruro, Cochabamba”, grita a voz en cuello una mujer que vende pasajes a quienes llevan mercadería a Bolivia. En la calle, llena de edificios coloridos y centros comerciales, también se ofertan platos típicos como el pique macho, sopa de maní y chicharrón de cerdo.
Allí trabaja Carolina Rojas, una boliviana que desde hace 10 años vende pasajes en Trans Paraíso, con destino a Oruro y Cochabamba. Ella asegura que los bolivianos en Iquique no comentan el tema, debido a que “son muy callados”. Empero, hay temor. Sí, existe temor de que el fallo beneficie a Bolivia y ello origine una guerra entre ambos países. “La gente dice que posiblemente puede haber una guerra. A nadie le gustaría que a nuestra gente se le haga daño por culpa de los políticos (…) La gente siempre teme por su familia, porque cualquier problema que exista, la familia queda afectada”, comenta.
Carolina está convencida de que el reclamo marítimo es “insulso” a estas alturas históricas y que las fricciones diplomáticas con Chile, el país que la acogió y donde nació su hijo, afecta a la comunidad boliviana que solicita su residencia. “Sacar nuestro carnet ya no es tan fácil. Ahora nos cuesta (…) Hay que esperar un montón, tres, cuatro y cinco meses. Antes, a los tres meses ya te llegaba una respuesta”, reclama.
A diferencia de Carolina, Cristian Salinas, un chileno dedicado a venta de accesorios de teléfono, asegura que los bolivianos residentes en este barrio están “tensos” y tienen “susto”. Esto debido a que “si la respuesta sale favorable a Bolivia, Evo mandara a militarizar la frontera y ello perjudicara a los comerciantes”.
Ante este temor, indica que la población boliviana y los comerciantes se van. “Toda esta semana vi ese fenómeno. Se ha incrementado en un 50 y hasta 70 por ciento las salidas de bolivianos y todos comentan lo mismo”, dice.
Salinas está convencido de que “Chile jamás le va a conceder mar ni soberanía a Bolivia” y que Bolivia no renunciará a su demanda.
Los bolivianos en Iquique no comentan del tema debido a que son “muy callados”
En Calama nadie escucha la voz de los bolivianos
A 387 kilómetros de distancia de Iquique está Calama, una ciudad de la Región de Antofagasta, conocida por cada boliviano que entonó la Marcha Naval.
A horas de conocerse el dictamen de La Haya, en Calama “reina la tranquilidad”. Así lo asegura el alcalde Daniel Augusto Nuevo, quien explica que la comunidad boliviana no se pronuncia al respecto. “No se conoce la voz de la población boliviana en Calama. Nadie sabe lo que opinan, están invisibilizados. Su Gobierno no se preocupa, ésa es la situación”, comenta.
Para Nuevo, el presidente Evo Morales sólo se pronuncia sobre el tema marítimo con fines políticos rumbo a su reelección; sin embargo, no aborda asuntos de nivel humanitario como las precarias condiciones en las que viven los bolivianos dentro de “las tomas” de Calama.
El 1 de octubre tendrá lugar el izamiento de la bandera en el frontis de la municipalidad de Calama. Tras ello, de forma interna, los funcionarios chilenos seguirán de cerca la trasmisión del fallo.
CONSULADO DE BOLIVIA
Transmisión en Antofagasta
A 215 kilómetros de Calama se encuentra Antofagasta, la “Perla del Norte”, ciudad portuaria conocida por su producción de cobre, también mencionada en el Himno al Mar.
En esta comuna del Norte Grande de Chile, los residentes bolivianos aguardan el fallo en un clima de “tranquilidad” y con una expectativa “bastante alta y favorable”. Así lo asegura, el agente consular de Bolivia en Antofagasta, Joseph Vargas González.
El Consulado de Bolivia en Antofagasta transmitirá en vivo el fallo de La Haya desde las 9:00, en sus instalaciones, ubicadas en la plaza Colón. A pesar de ser un día laboral, se espera la presencia de entre 40 y 60 personas, quienes diariamente realizan sus trámites.
























