Colaboradores de Evo representan a Bolivia en al menos 20 embajadas
Al menos 20 embajadoras y embajadores designados durante la gestión de Luis Arce Catacora para representar al país en sedes diplomáticas alrededor del mundo son excolaboradores y allegados del gobierno del exmandatario Evo Morales.
En la página web de la Cancillería Bolivia tiene 36 sedes diplomáticas registradas. Durante la gestión de Arce, el Senado aprobó la designación de 23 diplomáticos para las embajadas, la última fue Teresa Zubieta, enviada a la Santa Sede del Vaticano este año.
Ejerció como delegada defensorial de La Paz. Hace seis años se postuló al cargo de Defensora del Pueblo, pero fue cuestionada por tener fotografías con miembros del MAS, lo que demostraba su presunta preferencia política. “La diplomacia es una carrera, no puede ser una repartija de pegas”, observó la senadora de CC Andrea Barrientos, tras la designación de Zubieta.
Diego Pary fue uno de los primeros embajadores designados por Arce. Desde noviembre de 2020, ejerce como representante permanente ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU). Durante la gestión de Morales, colaboró como canciller, fue viceministro de Educación Superior y embajador ante la Organización de Estados Americanos (OEA).
En diciembre de 2020, tras la reapertura de la embajada en Venezuela, cerrada durante el gobierno de Jeanine Áñez, el Senado designó a Sebastián Michel como embajador plenipotenciario. Fue vocero del MAS durante la campaña electoral de 2019, año en que Evo buscaba la reelección. Además, ocupó el cargo de viceministro de Gestión Comunicacional durante la segunda gestión del expresidente.
En febrero de 2021, el canciller Rogelio Mayta tomó juramento de cuatro diplomáticos. Roberto Aguilar, economista y exministro de Educación durante el primer, segundo y tercer gobierno de Morales, fue designado como embajador ante la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco).
Romina Pérez, exdiputada del MAS y embajadora de Irán designada por Morales el 2019, fue ratificada por el presidente Arce y retornó a esa sede cerrada durante la gestión de Áñez. Durante los conflictos de 2019, brindó duras declaraciones en medios internacionales denunciando un presunto “golpe de Estado”. Hace una semana fue convocada por el Ministerio de Relaciones Exteriores para hacer sus descargos sobre una presunta condena que realizó contra las marchas feministas en Irán.
El exdiputado del MAS, exviceministro de Seguridad Ciudadana y embajador ante Italia durante la gestión de Evo, Carlos Aparicio, asumió como embajador en Perú. Y Maira Macdonal juró como representante permanente ante los Organismos Internacionales de las Naciones Unidas en Ginebra, Suiza. Fue exdiplomática en la Misión Permanente en Naciones Unidas con sede en Nueva York.
Nardi Suxo, ministra de Transparencia (2006-2015) y designada embajadora en Austria en mayo de 2019, fue cesada de sus funciones por Áñez. El año pasado juró como embajadora en España.
Elmer Catarina, director general de Asuntos Consulares de la Cancillería y cónsul en Arica durante la administración de Morales, fue designado como embajador ante Uruguay.
María Luisa Ramos, embajadora en Rusia; Ramiro Tapia, embajador en Argentina, y José Crespo, embajador en México, también fueron colaboradores durante la gestión de Morales como viceministros, ministros y diplomáticos.
Édgar Sejas, embajador en Turquía, fue antes designado (2019) como el primer diplomático tras la apertura de la sede en ese país gestionada por Morales.
El embajador ante la OEA, Héctor Arce, fue exministro de Justicia y Transparencia. Al asumir afirmó que su misión sería “evidenciar la verdad histórica de los hechos” ocurridos en 2019.
Palmiro Soria, embajador ante Nicaragua; José Pinelo, embajador ante Jamaica; Milton Soto, embajador en Suecia; Roberto Calizalla, en Países Bajos, y Sonia Brito en Italia, también son allegados y excolaboradores de Evo Morales.
OPINIÓN
“Designaciones son cuotas de poder”, Rolando Tellería - Docente de Relaciones Internacionales UMSS y analista
Nuestras relaciones internacionales y política exterior básicamente son relaciones “ideologizadas” y en ningún caso responden al interés nacional, que es la base para estructurar políticas exteriores de Estado; están “subordinadas” al tema ideológico. Es importante, en ese ámbito, definir políticas de Estado y acabar con la improvisación.
En ambas gestiones, la mayoría de embajadoras y embajadores designados, responden a cuotas de poder entre dirigentes de los mal llamados “movimientos sociales” y, en ningún caso, a méritos y carrera diplomática. La improvisación es denominador común.En el gobierno de Arce, este proceso se da de un modo más intenso.
Las relaciones con los países donde no tenemos sedes diplomáticas, obviamente son bastante débiles. Claro, pero tampoco podemos estar presentes en los 193 estados reconocidos por la ONU. La presencia, con sedes diplomáticas, se define en función del interés nacional. La excesiva ideologización, por su parte, te puede generar pintorescos exabruptos, como la protagonizada por nuestra embajadora en Irán.


























