Alaphilippe pierde el maillot amarillo por sanción, en el Tour de Francia
La etapa más tranquila posible de Tour de Francia, sin escapadas, caídas, abanicos ni sorpresas, acabó de forma explosiva en los despachos, con una sanción al francés Julian Alaphilippe que le hizo perder su maillot amarillo en favor del británico Adam Yates.
Fue un terremoto en una Francia encantada con su carismático líder, que hacía olvidar pandemias y tristezas.
El ciclista del Deceuninck tomó de un asistente un bote de líquido en los 20 último kilómetros de la etapa, donde el reglamento lo prohíbe. El gesto no pasó inadvertido para los comisarios de la carrera, que le sancionaron con 20 segundos.
Un tiempo pequeño pero determinante en una general muy apretada tras cinco jornadas de Tour, lo que llevó a Alaphilippe hasta el puesto 16 y a Yates al podium para vestirse por vez primera de amarillo.
"Hubiera preferido ganarlo de otra manera", dijo el ciclista del Mitchelton, hermano gemelo de Simon, ganador de la Vuelta a España de 2018, que ahora cuenta con 3 segundos de renta sobre el esloveno Primoz Roglic, gran favorito para la victoria final junto con el colombiano Egan Bernal.
Ironías del destino, Yates se vistió de amarillo cuatro años después de que el maillot de líder del Tour estuviera a punto de caerle en sus espaldas también por una decisión de los jueces.
Alaphilippe busca revancha
"Son cosas que pasan, es una decisión oficial, no puedo hacer nada (...) "Mañana me volveré a poner en pie y trataré de recuperarlo", aseguró.
El francés no podía por menos que sentir rabia contra sí mismo, porque la jornada no hacía prever el final que se produjo.
"Era una etapa muy larga y aburrida, con un final muy nervioso, tenía que estar concentrado para mantener el maillot y tratar de ganar con Sam Bennett en el 'sprint'", señaló.


























