No me arrepiento de nada

Columna
Publicado el 04/12/2016

Quienes una vez accedimos a la vida política siguiendo las noticias que nos llegaban de la Sierra Maestra, nos identificamos rápidamente con la guerrilla de Fidel Castro. ¿Quién que no fuera un malvado podía apoyar a Batista? La imagen mostrando a Cuba convertida en un burdel recorría al mundo. En Cuba había nacido una revolución y cada uno de nosotros, ni siquiera ventiañeros, proyectaba hacia la isla sus visiones de futuro.

Definitivamente, Cuba pasó a ser parte de diversas biografías. El rechazo al comunismo soviético y la revelación pública de los crímenes cometidos por Stalin, fueron hechos que impulsaron a no pocos jóvenes de mi generación a buscar una salida política que no fuera la mediocre oferta de las derechas tradicionales. El discurso del Che Guevara en Argelia afirmó nuestras convicciones: era posible ser revolucionario sin ser comunista y antiimperialista sin ser prosoviético.

La idea de un socialismo latinoamericano parecía no ser sólo una utopía. Si a eso sumamos las imágenes que nos llegaban desde Vietnam, horrores como los de la aldea My Lay, poblaciones completas padeciendo bajo el napalm, no parecía haber otra alternativa más digna que la ofrecida por Cuba.

La primera fisura colectiva y profunda ocurrió en 1968 cuando Fidel Castro, confirmando la primera gran capitulación de la revolución cubana, aplaudió la invasión a Checoslovaquia. Peor aún: la aplaudió aceptando que ésa había sido una violación a la soberanía nacional de ese país.

Aún sin habernos distanciado públicamente nos repugnó la autocrítica despiadada que obligaron hacer a Heberto Padilla. Después nos enteramos de la vil persecución a que fue sometido Reynaldo Arenas. Las declaraciones de Guillermo Cabrera Infante nos impactaron. Las persecuciones a los homosexuales nos horrorizaron. El culto al paredón nos recordaba a nuestras lecturas sobre la Francia de las guillotinas.

Los que habíamos sabido de los crímenes de Stalin comenzábamos a entender lo que estaba sucediendo en la isla. Cuba dejó –no de un día a otro, lentamente-- de ser la esperanza, el horizonte, el futuro. Cuba, la Cuba de Fidel, había roto con muchos de nosotros. El tiempo lo fue confirmando. Castro no era un libertador. Era, o llegó a ser, un simple dictador latinoamericano en una larga y siniestra galería de crueles dictadores.

Y sin embargo, dejo constancia, no me arrepiento de haber apoyado durante un tiempo a la Cuba de Fidel. Y lo voy a explicar:

Con la misma pasión con la cual una vez seguí a Cuba, comencé a seguir tiempo después a las revoluciones democráticas del Este europeo. Apoyé a Solidarnosc y a Walesa y no temo afirmar que hasta me identifique con ellos. Pero miremos a la Polonia de hoy. Un país gobernado por un autócrata rodeado de curas fanáticos amenazando a los derechos humanos y a las libertades públicas. A esas mismas libertades por las cuales los obreros de Danzig arriesgaron todo en su lucha en contra de la dictadura comunista.

Con la misma pasión con la cual seguí a Cuba, me identifiqué con la gesta antiburocrática iniciada por Gorbachov en la URSS. Pero miremos a la Rusia de hoy. Un imperio que amenaza a Europa, invade a Ucrania, comete genocidio en Siria y bombardea a poblaciones indefensas en el Oriente Medio. ¿Debo arrepentirme por haber apoyado a Gorbachov?

Con la misma pasión con la cual seguí a Cuba, apoyé a la revolución democrática de Hungría y a la Checoslovaquia de Havel. Hoy Hungría está gobernada por un neodictador y la Checoslovaquia de Havel no existe. ¿Debo arrepentirme por haber apoyado al nacimiento de la democracia en esos países?

Con la misma pasión con la cual seguí a Cuba apoyé a las multitudes disidentes de Dresden y Leipzig, reunidas en las plazas, todas gritando: “Nosotros somos el pueblo”. ¿Debo arrepentirme por haberme sentido tan cerca de esa gente sólo porque hoy esa consigna es coreada por una chusma enloquecida de racistas? ¿Los mismos que en las noches incendian los albergues donde residen indefensos extranjeros?

Con la misma pasión con la cual seguí a Cuba, me pronuncié a favor de la llamada “primavera árabe”. A ese mismo pobre mundo árabe que hoy aparece otra vez envuelto en guerras fraticidas y pisoteado por nuevas dictaduras. ¿Debo arrepentirme por haber cifrado algunas esperanzas en ellos?

Con la misma pasión con la cual seguí a Cuba, apoyo hoy día a las fuerzas democráticas de la nación venezolana en su larga lucha en contra de la dictadura de Maduro ¿Deberé arrepentirme si después de la salida de Maduro esas mismas fuerzas democráticas convierten a Venezuela en un lodazal de corrupciones?

No voy a repetir la letra de la canción de Edith Piaf. Pero tampoco me daré golpes en el pecho. No. No me arrepiento de nada.

Con el correr indetenible de los años, he llegado a la conclusión de que uno –al menos en política-- no debe identificarse con nada ni con nadie para siempre. Que el “para siempre” no forma parte de la condición humana. Que la historia política está formada por momentos. Y hay momentos luminosos y muchos otros de absoluta oscuridad. Y así como hay algunos que nos permiten vislumbrar al infierno, hay otros que nos muestran, si no al cielo, la ilusión de que podemos llegar a ser mejor de lo que somos.

Antes de escribir estas líneas he estado mirando con detención una foto. Fue tomada el 1 de enero de 1959: Los muchachos de la Sierra Maestra hacen su entrada triunfal en La Habana con Fidel a la cabeza. No, no fue un error haberme sentido muy cerca de ellos. El error habría sido seguirlos “hasta la victoria siempre”. Y eso, en política, nunca hay que hacerlo con nadie. Con nadie.

 

 El autor es filósofo.

Mires.fernando5@googlemail.com

polisfmires.blogspot.com

Columnas de FERNANDO MIRES

07/04/2023
Pilatos debía poner en forma de juicio un veredicto ya decidido. Era y es la lógica de los funcionarios de Estado. Roma era una república de derecho y el...
04/01/2022
El electricista que cada cierto tiempo viene a casa, hombre inteligente y afable, apareció, sin mascarilla, para cambiar algunos enchufes. “¿Usted está...
03/01/2022
Tranquilo, no los voy a agredir. Por el contrario, los voy a tomar en serio. Solo quiero entender por qué hay personas que no quieren vacunarse contra la...

Más en Puntos de Vista

WILA K'ANK'AS EVERYWHERE
SAYURI LOZA
30/08/2026
EN VOZ ALTA
GISELA DERPIC
30/08/2026
RECUERDOS DEL PRESENTE
HUMBERTO VACAFLOR GANAM
30/08/2026
EL SATÉLITE DE LA LUNA
FRANCESCO ZARATTI
30/08/2026
COLUMNA CIRCUNSTANCIAL
CARLOS GUEVARA RODRÍGUEZ
28/08/2026
CIUDADANÍA GLOBAL
NELLY BALDA CABELLO
28/08/2026
En Portada
El arzobispo de Santa Cruz, René Leigue, emitió una reflexión dirigida a las autoridades, periodistas y familias bolivianas sobre la situación que atraviesa el...
El bloqueo instalado por productores de la provincia Marbán en el Puente San Pablo fue levantado después de una mesa de diálogo encabezada por el ministro de...

La historia del narcotráfico en Bolivia no comenzó en Huanchaca. Pero fue allí, en medio de la selva, donde el país descubrió hasta qué punto había crecido una...
Antes de convertirse en uno de los nombres más conocidos del narcotráfico sudamericano, Sebastián Enrique Marset Cabrera ya tenía un antecedente penal por...
La llegada Sebastián Marset llegó a Bolivia en 2022 con una identidad falsa: Luis Paulo Amorim Santos, ciudadano brasileño. Según las investigaciones,...
Cuando uno mira hace 10 años pareciera un cuento saber que Bolivia producía el 55% de diésel y el 88 por ciento de gasolina que demandaba el mercado interno.

Actualidad
La festividad de San Joaquín de Jaihuayco reunió ayer a más de 60 fraternidades y cientos de devotos en una entrada...
Cerca de 80 cabezas de llama y alpaca, junto a productores de municipios de la región andina, son parte de la XVIII...
Las montañas, lagunas y comunidades del municipio de Cocapata cambiaron de paisaje tras una nevada que volvió a cubrir...
Una exfuncionaria de la Aduana Nacional con antecedentes por narcotráfico aparece bajo sospecha de pagos y reuniones...

Deportes
Bolívar y The Strongest protagonizarán hoy domingo el clásico nacional a partir de las 17:15 en el estadio Hernando...
Brindar explicaciones a través de los altoparlantes de los estadios sobre las decisiones luego de revisar el VAR no...
Hugo y Mariano Jinkis, padre e hijo argentinos investigados por corrupción en el fútbol mundial, alcanzaron un acuerdo...
Con el propósito de consolidarse como sede del ráquetbol, ayer dirigentes de esta disciplina oficializaron el...

Tendencias
Agosto está siendo un mes extraordinario para los aficionados a la astronomía. Después del espectacular eclipse solar...
Entre cañones, cavernas, formaciones rocosas y huellas que conservan la memoria de millones de años, el Parque Nacional...
El mono araña o marimono (Ateles chamek), el primate más grande de Bolivia, fue recategorizado este año de Vulnerable (...
Bolivia se prepara para observar un nuevo fenómeno astronómico: un eclipse parcial de Luna, que podrá apreciarse en...

Doble Click
Hace algunos años tuve una conversación con Luis H. “Cachín” Antezana sobre el postmodernismo. Partí de una pregunta...
La palabra metanoia, de origen griego, significa transformación, renovación y cambio profundo. Representa un proceso de...
30/08/2026 Música
Luto en la música boliviana. Este viernes 28 de agosto falleció el fundador y voz principal de la agrupación folklórica...
En el marco del XV Taller Internacional de Guion – Bolivia Lab 2026, se desarrolla en Cochabamba, la Muestra...